
La adecuación de la Ordenanza Reguladora de Axuda no Fogar del Concello de Ferrol, con objeto de adaptarse a la ley autonómica ha supuesto algunos cambios que desde el grupo socialista consideran que repercuten de forma negativa en la prestación y en la parte correspondiente al pago del servicio por parte del usuario.
De este modo, el grupo municipal ha presentado una serie de enmiendas relativas tanto a los baremos para determinar la asignación del servicio de ayuda en el hogar, en régimen de libre concurrencia, como con respecto a la propia ordenanza y a la financiación de la atención.
La portavoz del grupo socialista, Natividad González, y la edila María López dieron cuenta de las alegaciones y explicaron las deficiencias que, a su juicio, tiene la nueva norma que regirá en el área de Ferrol.
Así, González Laso recordó –demanda además que se incluya como referencia en la propia ordenanza– que la Ley de Dependencia recoge que hasta el 1 de julio de 2015 no se atenderá a las personas con grado de nivel 1, por lo que no tendrán derecho a prestaciones de dependencia los casos menos graves. Para estas personas la única opción en la ayuda en el hogar por libre concurrencia, en la que participan económicamente Xunta, Concello y particulares.
Precisamente la puntuación y baremos que se tienen en cuenta para valorar los casos es una de las cuestiones que los socialistas consideran que deben mejorarse, ya que, apuntan, “existe un abanico demasiado amplio de supuestos, por lo que sería adecuado reducirlos a un único caso, que sería el de las personas que no se pueden valer por sí mismas y no se les auxilia”.
Con respecto al aporte económico que deben hacer los dependientes, el PSOE recuerda que la Xunta acepta una horquilla de porcentaje de un mínimo a un máximo que correspondería a la aportación particular y el Concello opta por aplicar el porcentaje más alto, cuando, a juicio de los socialistas, debería ser el más bajo para gravar lo mínimo a las personas que necesitan esta ayuda.
Los grados establecidos en la ordenanza tampoco son del agrado del grupo municipal que lidera González Laso, ya que, según explica, “se exige un mayor pago a quien es más dependiente”, por lo que se pueden dar casos de personas con mayores ingresos que deban pagar menos que otros con pensiones muy bajas y con mayor dependencia.
El cambio en los baremos supone “desproporciones inversas”, indicó María López, que, explicó algunos casos reales que demuestran la diferencia. Así, una familia con grado de dependencia III, nivel 2 y una pensión de 600 euros pagaba por 60 horas de servicio 78 euros y ahora pagará 141. Otra, con el mismo grado de dependencia y más de 2.660 euros de recursos económicos abonaba por las mismas horas 475,80 euros y con la nueva ordenanza solo 211.
Las concejalas achacan a estos costes el descenso de usuarios, que ha pasado de 134 en 2012 a 108 en 2013 –aunque desde el gobierno se alude a que los afectados han pasado a ser atendidos a través de la ley de dependencia y dejado la de libre concurrencia–.
El incremento en un 22% de la cuantía económica destinada en 2013 a la ayuda en el hogar anunciada por la edila de Benestar, no será, para el PSOE, algo positivo, ya que, indica, podrían quedar sin invertirse si cambia el baremo y en lugar de dar más a quien más lo necesita, habrá gente que no pueda asumirlo y no solicite las ayudas de libre concurrencia”.
Los socialistas apuestan por un servicio público que dé atención al mayor número de personas y basado en criterios de progresión.




















