Mar autoriza el retorno de 3.700 kilos de babosa de las bateas mientras aguarda por más resultados
Las cofradías de la ría de Ferrol conocerán hoy los resultados de las analíticas practicadas a las muestras de mejillón de roca enviadas anteayer al Intecmar con el objetivo de determinar si las pruebas precedentes que revelaban un incremento de la contaminación microbiológica en la zona de reinstalación de Punta San Carlos son solo un episodio aislado o si debe permanecer más tiempo en cuarentena.
No obstante, la Consellería do Medio Rural e do Mar autorizó al retorno a las lonjas de Ferrol y Barallobre de alrededor de 3.700 kilos de almeja babosa que fueron enviadas a las bateas la semana pasada. Pese a que la último muestra del punto de control de esa área revelaba niveles de zona B en sus aguas –deben ser A–, unas analíticas realizadas a la almeja y el mejillón de las propias bateas determinaron que el marisco allí depositado cumplía con todos los requisitos sanitarios para ponerse a la venta directamente al consumidor (A), sin necesidad de pasar por depuración intensiva (B).
La zona de reinstalación de la parte externa de la ría de Ferrol fue declarada el noviembre de 2011. Entonces, esa parte de la ría pasó a ser A provisional. La legislación europea solo permite la instalación de bateas para la depuración natural de moluscos bivalvos en zonas A, es decir, en aquellas en las que la concentración de la bacteria E.coli es inferior a 230 unidades por cada 100 gramos de carne.
El cambio de clasificación de la parte más occidental del banco de As Pías el próximo domingo hace más necesaria que nunca la operatividad de las bateas. n






















