
El Ferrolterra parece ser la única formación local que, en esta recta final de la competición, ha cumplido sus objetivos, ganando en la penúltima jornada al Moaña (33-20) y certificando un cuarto lugar que no tendría por que significar el descenso.
Las restantes formaciones de la comarca –estas ya en la lucha por subir–, Pontedeume y Tirso vivieron la cara y la cruz en esta penúltima jornada liguera. La situación más complicada es la que viven los eumeses ya que, de pasar prácticamente a estar ascendidos de manera directa, se lo jugaran todo este fin de semana ante el líder después de caer por 26-28 ante la SAR. El Pontedeume está pasando por una racha de lesiones y bajas que provoca la caída de su rendimiento en la recta final de los choques, una circunstancia que, de nuevo ante el Redondela, llevó a la escuadra de Ignacio Permuy a que el choque se les escapase en los diez últimos minutos, después de ir ganando prácticamente durante todo el partido. Jugaron y anotaron: Unai (3), Jaime (3), Pablo (3), Álex (2), Fernando (3), César (4), Mande (1), Alberto (7), Diego, Martín, Manu, Javi e Iago. Los eumeses necesitan un empate ante el Cañiz para ascender directamente.
En caso de perder, eumeses y ferrolanos serían los clasificados para una promoción que dependerá de los descensos de categorías superiores. El Tirso Mosteiro de Poio hizo los deberes y, en uno de los mejores choques de la campaña, venció al Chapela (35-31). Los ferrolanos siempre estuvieron por delante en el marcador y, tras superar sus desajustes defensivos, en la segunda mitad llegaron a contar con una renta de ocho goles. Piñeiro dio minutos a todos sus jugadores, situación que aprovechó el Chapela para maquillar el resultado. Jugaron: Álex, Fran (5), Álvaro (9), Camilo (1), Adrián, Agulló, Chenchi, Pablo (10), Iago (1), Alberto (6), Grandal (1), Falcnón, Rafa (2) y Diego.






















