Un vecino de Telleiras denuncia que lleva un mes sin suministro de agua en una vivienda del IGVS

Un mes sin agua en casa. Ni las denuncias formuladas ante el IGVS ni ante el Concello ferrolano han servido para agilizar la solución del problema que impide a José Ramón Argüelles disponer de agua en su vivienda alquilada a la administración autonómica de la calle Mestre López Dafonte, en Telleiras, en el barrio de Caranza. Finalmente la situación se prevé solventar esta misma mañana.
Al comprobar que no tenía suministro, Argüelles se dirigió inicialmente a la asociación vecinal de Caranza, cuyos responsables le pusieron en contacto con el IGVS para denunciar su caso. Pero además, el afectado remitió un escrito al Concello ferrolano informándole de su caso sin obtener contestación alguna, aseguró.
El pasado jueves la Xunta se encargó de que un fontanero se desplazase a la zona –tal como confirmaron ayer mismo desde la administración autonómica–, que aseguró que el problema se debía a una pérdida en los contadores instalados en el propio portal del edificio.
La situación se agravó todavía más teniendo en cuenta, tal como explicó el afectado, que tiene una minusvalía del 79% y debido al problema, se ve obligado a desplazarse a un parque cercano al inmueble para coger agua que él mismo tiene que llevar en garrafas hasta su vivienda. “A pesar de la minusvalía que tengo me veo obligado a bajar a diario a buscar unos sesenta litros de agua”, denunciaba el afectado.
“Esto parece Etiopía y ni Dios me hace caso”, aseguraba el propio Argüelles, que se lamenta de estar pagando a la Xunta el alquiler de un piso y llevar ya un mes sin agua, a pesar de haber alertado del problema. “Esto no debería permitirse ni dos días”, subrayaba.
Y a pesar de la visita del fontanero del pasado jueves, Argüelles aseguraba ayer a primera hora de la tarde que desde entonces nadie se había puesto en contacto con él para decirle cuándo iban a restablecer el suministro de agua en su vivienda. Por ello, reconocía sentirse “desesperado” ante la pasividad de la administración e incidía en que “no puedo continuar en estas circunstancias”, urgiendo una solución a su caso.
Preguntada al respecto, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas –de la que depende el IGVS– aseguraba a primera hora de la tarde de ayer que “previsiblemente” un fontanero se desplazaría al edificio –en el transcurso de la jornada de ayer– para arreglar el problema. A media tarde el afectado no tenía comunicación oficial alguna sobre la intención de la Xunta de poner fin al problema y restablecer, tras un mes, el suministro de agua en la vivienda. Pero la situación dio un giro inesperado para Argüelles al final de la tarde, cuando un técnico le confirmó que esta misma mañana, a primera hora, se procedería a realizar las obras oportunas para restablecer el servicio.




















