El Premio Planeta homenajea a sus finalistas en la antesala de su 75ª edición
El acto se celebró este jueves en el Palacio de Cibeles de Madrid

El Premio Planeta sigue preparando el terreno para el fallo de su 75ª edición y este jueves, en el primer gran acto que el galardón mejor dotado económicamente del sector del libro organiza en Madrid, celebró una cita especial, como aseguró el presidente del grupo, José Crehueras, en la que los finalistas de los años anteriores fueron los protagonistas.
Fue un evento cultural y, también, muy social, que acogió el Palacio de Cibeles y que contó con la presencia de personalidades reconocidas del mundo editorial, de la comunicación y de la política, como la presidenta del Congreso, Francina Armengol; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, así como el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
Los finalistas del premio fueron los grandes protagonistas. El Grupo Planeta ha querido reconocer su contribución a engrandecer el galardón y, por lo tanto, también a los ganadores y ganadores de sus respectivas ediciones y, para ello, logró reunir a más de una veintena, con una importancia presencia de gallegos, como Susana Fortes, que se quedó a un escalón de la victoria en 2003; Marta Rivera de la Cruz (2006) o Ángela Banzas, la última, en la edición del año pasado. Ellas y el resto de los finalistas recibieron también su premio físico, que a partir de ahora, anunció Crehueras, se entregará cada 15 de octubre.
Antes, cinco ganadores y ganadoras compartieron sus reflexiones sobre el significado que tuvo para ellos haber conseguido el premio, desde Fernando Schwartz (1996) a Paloma Sánchez-Garnica (2004), pasando por Eduardo Mendoza (2010), Dolores Redondo (2016), Javier Sierra (2017) y Eva García Sáenz de Urturi. Reconocieron el impulso que supuso el Planeta para sus respectivas trayectorias literarias y la repercusión cultural y social y, en cierta medida, como admitió el propio Schwartz, también legitimación. "Cuando lo gané me subí al Parnaso de todos los que me precedieron y de todos los que me siguieron", aseguró.
Sierra, por su parte, recordó que la trama de la novela con la que ganó el Planeta se basaba en la búsqueda del grial, "y de alguna manera lo encontré, y acabó siendo el premio Planeta". "Este es un premio 'cambiavidas'", apuntó Eva García Sáenz de Urturi, que con 'Aquitania' no solo se hizo con el galardón, sino que también dio un giro a su literatura, al pasar del thriller a la novela histórica. Paloma Sánchez-Garnica puso el énfasis en la posibilidad que le ofrece la literatura de sumergirse "en el pasado para poder conocer la intrahistoria" y así lo hizo en 'Victoria', que aborda el cambio operado en la sociedad berlinesa desde los años 20 del al ascenso de Hitler. Eduardo Mendoza aseguró que el Planeta le permitió encontrarse con un mundo "literario pero muy festivo; hicimos una gira maravillosa y me lo pasé tan bien, en ese contacto con la gente, que me planteé volver a presentarme. Me dijeron que no es posible, pero estoy esperando a que cambien las bases", dijo entre las risas del público. Las intervenciones las cerró Dolores Delgado, que subrayó que el galardón le obligó a "contraer un enorme compromiso. Desde que era niña había deseado ganar el premio; cuando lo ganas, te obliga a comprometerte con lo que significa el premio, la fidelización del lector y me siento muy feliz por eso".
El presidente del Grupo Planeta, José Crehueras, puso el colofón al acto, recordando a sus predecesores y subrayando "el ADN" del premio. "Desde el principio, en 1952, fue más que un proyecto empresarial. José Manuel Lara quiso que se entregara el día 15 de octubre, Santa Teresa, para homenajear a su mujer, María Teresa", apuntó. Crehueras añadió que los objetivos con los que se impulsó el premio (la difusión del libro "en una España que leía poco" y el apoyo a los escritores) se han mantenido en esta trayectoria de casi 75 años. "En cada hogar español hay, de media, dos libros ganadores del Planeta", precisó. "Tenemos otra cuenta de explotación, que es cualitativa, porque nuestra misión es que la gente lea más, que se informe mejor, que esté mejor formada; en definitiva, contribuir a hacer mejores personas", concluyó.











