La tenía encarrilada con los 15 puntos de renta de la ida, pero el Baxi debía rematar la faena ayer en A Malata para volver a sellar su presencia –por tercer año consecutivo– en la fase de grupos de la Eurocup. Que sea “habitual” no nos debe despistar: el mérito de este club, reinventándose cada año, es tremendo, y eso es porque hay mucho trabajo detrás.