Entre primavera y otoño los paseos por el campo pueden convertirse en un engorro si nos topamos con una zona en la que haya garrapatas. No se trata de un contacto con un animal sino simplemente con hallarse en caminos, huertas o prados donde vivan estos huéspedes. Actuar de forma correcta para librarse de ellas, una vez adheridas, es fundamental para no portar enfermedades. Nada de aceites o aplastamientos. Hay que retirarlas siempre enteras y con pinzas.