Cuando la plaza de abastos espera convertirse en nuevo referente, con la adecuación del gastromercado en Ucha, la nave de perecederos se mantienen en pie, sin grandes cambios, pese a haber sido una obra que nunca fue del agrado de nadie –o casi nadie–. En su momento cada partido tenía su proyecto y ante la falta de acuerdo triunfó el que quedaba.
