No es raro encontrarse con un bajo en el que se guarda el coche sin vado, por lo que se arriesga a aparcamientos delante, que impiden la salida o entrada de coches. Lo que es más raro es que sean edificios enteros y, además, muchos, los que lleven años sin señal y sin problemas. El pintado horizontal de plazas de aparcamiento delante de esos garajes ha sacado a la luz la cuestión que, lo más curioso, es que en algunos casos llevan en esta situación décadas.
