Buena parte de los empresarios no conciben el trayecto Ferrol- A Coruña en tren como una prioridad. Esta cuestión es fácil de entender si se tiene en cuenta que poca rentabilidad pueden sacarle a una comunicación que en ese pequeño trayecto puede durar hasta 82 minutos y con solo cinco servicios al día. Que no hay usuarios es más que evidente, ¿cómo podría haberlos?, solo aquellos que se dedican a la contemplación podrían dedicar ese tiempo a perderlo en un corto viaje y ni siquiera con comodidades que podría tener si se tratase de un viaje de ocio. No hay explicación posible para contar con un servicio del siglo XIX en pleno siglo XXI, por lo que, una vez más, la reivindicación sale a la calle y esta vez se busca una unidad que parece estar consiguiéndose, y no solo política, sino social, cultura, económica, etc. Solo falta que se escuche.
