El trabajo de la delegación ferrolana de la Asociación Española contra el Cáncer es incansable y, lo mejor, no deja de dar buenas noticias: cada día son más los servicios que puede prestar a los pacientes y sus familias y cada día son más los socios y voluntarios que colaboran con ella. Ayer, en la carrera, quedó demostrada su fortaleza, la que se necesita para combatir una enfermedad tan dura.
