Historia, arquitectura y naturaleza, los tres ingredientes del turismo en Narón
La localidad cuenta con rincones como Pena Molexa y el Monte dos Nenos, pero también con castros e iglesias

Hace tan sólo un día que comenzó oficialmente el verano, la época en la que más turistas deciden pasar sus vacaciones en otras ciudades y pueblos para desconectar de la rutina. Son miles las personas que aprovechan para visitar Ferrolterra y descubrir sus rincones más atractivos, algunos de ellos ubicados en el municipio de Narón.
Uno de los lugares más mágicos de la localidad está en el Monte da Lagoa (O Val), donde se encuentra Pena Molexa, un monumento megalítico de más de 8.000 años de antigüedad. Debido a la técnica con la que fue construido y el entorno en el que se erigió, los expertos consideran probable que sirviese para celebrar un rito fúnebre. De hecho, como el lugar cuenta con multitud de mitos e historias, son dos los eventos que se organizan en junio: la andaina solsticial, celebrada el día 12, y la recreación de las leyendas de Pena Molexa, que tuvo lugar el pasado sábado.
Por otro lado, en la parroquia de Santo Estevo de Sedes, los aficionados a la prehistoria tienen una visita casi obligatoria en el misterioso Monte dos Nenos. Allí, en el altiplano de la cumbre, se halla una necrópolis compuesta por más de media docena de túmulos funerarios.
Sin embargo, esto no es lo único que hay en el área, pues también fue elegida para algo más contemporáneo: la Aldea Nova, un parque temático dedicado al mundo rural que cuenta con una superficie de 35.000 metros cuadrados y un museo etnográfico, instalado en una vivienda que se mantiene fiel a la arquitectura rústica.
Aparte de esto, la zona alberga cada año el festival ‘Oenach Atlántico’. El evento, declarado Fiesta de Interés Turístico de Galicia en el año 2014, aprovecha el terreno de la tradicional ‘Feira do Trece’ para recrear la cultura y la vida de quienes, en su día, habitaron los castros.

De hecho, estas construcciones son el principal patrimonio arqueológico del municipio. Ejemplo de ello son las de Quintá y Vilasuso (O Val), A Cruz do Castro (San Mateo), Sequeiro y Os Vicás (San Xiao), Santa María de Castro y A Ermida (Pedroso). Pese a que ninguno se puede visitar por tratarse de propiedades privadas, sí está abierto al público el de Eiravedra (Sedes), que cuenta con una forma ovalada, así como con una muralla en el interior y un terraplén en la zona exterior. También está el de O Petouzal (O Couto), del que se conservan sus muros y fosos –de diez y cinco metros respectivamente–, aunque este no está habilitado para recibir visitas.
Arquitectura
Más allá de todos esos rincones, la localidad cuenta con una serie de lugares que refuerzan su atractivo turístico. Es el caso del convento de Baltar y la iglesia de San Lourenzo de Doso, ambas pertenecientes al siglo XVI, o el milenario monasterio de O Couto, cuya edificación actual se remonta al siglo XII, a excepción de su torre y fachada, construidas ambas en la época dieciochesca.
Por otra parte, los interesados en la arquitectura eclesiástica también pueden acudir a Pedroso visitar la iglesia de San Salvador o a Xuvia para contemplar el monasterio de San Martiño. Además, otros rincones religiosos destacables son la capilla de Santa Margarida do Val o la capilla de la ‘O’. Esta última, ubicada en Pedroso, es el punto de encuentro de todos los fieles que, en mayo, asisten a la Romería de la Virgen de la ‘O’.
Al margen de este tipo de templos, Narón tiene numerosos ejemplos de arquitectura señorial, como es el caso del modernista pazo de Libunca, los de O Vento y Nelle o el chalet de Antón, de comienzos del siglo XX y restaurado hace 44 años.
Pero no todo son iglesias, monasterios y edificios de orígenes nobles, pues los visitantes también se podrán encontrar con cinco molinos distintos, el de Amenadás –todavía en funcionamiento– y los de As Aceas, Xuvia, Gradaílle y Pedroso.

Otras propuestas
Varios de los complejos anteriores forman parte de la denominada ‘Ruta dos Muíños’, que combina el atractivo de dichas construcciones con la belleza del río Xuvia y el monasterio de San Martiño, entre otros rincones. Además, el senderismo en plena naturaleza también está garantizado en otras propuestas, como son el recorrido de A Pena Molexa-Monte da Lagoa, el tramo del Camino Inglés que pasa por la localidad o las áreas recreativas ubicadas en las zonas de Pedroso y A Picota.
Por último, Narón cuenta con otros lugares que aumentan la oferta turística: el Pazo da Cultura, el parque de Freixeiro, el paseo marítimo de Xuvia o el magnolio centenario plantado allí, que cuenta con protección autonómica desde 2007.












