Judith Patinha | “Si tuviese que elegir otra vez mi profesión, volvería a ser peluquera”
Indagamos en los inicios, los obstáculos y la evolución del negocio de la empresaria naronesa, ubicado en el corazón de A Gándara
El centro de estética y peluquería Judith Patinha está de enhorabuena. El salón, ubicado en la calle Pintor Sotomayor de A Gándara, lleva 20 años en activo, una cifra que celebrará el 13 de junio sorteando 17 vales para utilizar en el local, con un valor de entre 30 y 100 euros.
¿Por qué decidió ser peluquera?
El mundo de la peluquería siempre me llamó la atención. Desde niña ya me gustaba peinar a las muñecas que me compraba mi madre y sobre todo cortarles el pelo. Si tuviese que elegir otra vez mi profesión, volvería a ser peluquera, sin duda.
¿Cuándo decidió montar su propio negocio?
Lo decidí en el año 2006, después de trabajar en diferentes peluquerías en las que siempre te sientes más limitada como empleada. Necesitaba trabajar a mi manera.
¿Cómo recuerda los comienzos?
Fueron complicados; tenía 24 años y aunque sobraban las ganas de trabajar, me faltaba experiencia en cuanto a decidirme por unas marcas en concreto y compraba a lo loco para probar. Después tenía una inversión en productos que no llegaba a utilizar porque no encontraba una firma que tuviera todo lo que necesitaba, hasta que apareció un amigo comercial –Ramón– que me puso las pilas y me explicó cómo iba esto. Tengo mucho que agradecerle.
¿Cuántas personas trabajaban en aquel entonces? ¿Y ahora?
Empezamos siendo cinco personas. En unos meses éramos cuatro, pero no trabajando a jornada completa y ahora somos cinco a tiempo completo –36 horas–.
¿Cómo evolucionó su establecimiento durante estos años?
Hubo varios cambios de equipos. Al principio había solárium, pero con el tiempo me di cuenta de que no rentaba para una peluquería. Después vas comprando máquinas, sobre todo de estética, que se van modernizando y ofrecen más eficacia. Los servicios tanto en peluquería como en estética también fueron cambiando, ya que este mundo está evolucionando continuamente.
¿Hay mucha diferencia entre cómo se trabajaba en las peluquerías hace décadas y ahora?
Sí, sobre todo en las mechas, alisados y peinados.
¿Qué es lo que más le pide su clientela a día de hoy?
Los peinados más solicitados son las ondas, más o menos marcadas, pero ondas. Para eventos también nos piden mucho las coletas o el clean.
¿Qué balance hace de su experiencia como autónoma?
Hay que mencionar la subida del IVA, que para este sector supuso el cierre de muchos salones y barberías. Nos acribillan a impuestos, hay que trabajar mucho para que esto sea rentable.
¿Qué es lo que más le gusta de su profesión? ¿Y lo que menos?
Disfruto de todo, me gusta la gente y mi trabajo. Tengo la suerte de contar con un gran equipo; gracias a ellas todo esto es posible y hacen que se pasen las horas rápido. Nos llevamos bien y eso se nota. Lo que menos disfruto es estar tantas horas de pie, sobre todo los viernes.
¿Qué le aconsejaría a alguien que se esté planteando montar un negocio parecido al suyo?
Le diría que se prepare para trabajar mucho, ya que hay mucho que pagar sobre todo al principio, pero si le gusta y hay ganas, ¡adelante!











