El fénix resurgió del agua, no de las cenizas: por fin, la piscina de O Couto
Tras un año y medio de retrasos, este proyecto finalizó en diciembre con unas instalaciones que han pasado a la final de los premios Casa de la Arquitectura 2026
Todas las historias tienen un final, incluso la piscina municipal de O Couto, una edificación que estuvo sumergida en la incertidumbre durante un año y medio debido a un sinfín de retrasos. No obstante, y contra todo pronóstico, consiguió salir a flote el pasado mes de diciembre.
El proyecto, diseñado por el estudio de arquitectura santiagués Ameneiros Rey, y materializado por Coto y Estudio Construcciones, cuenta con una superficie aproximada de 900 metros cuadrados, de los cuales 470 pertenecen a la piscina, ubicada en la zona de A Picota.
Uno de los arquitectos del proyecto, Santiago Rey, asegura que “cando fomos ver a parcela, a verdade é que nos pareceu un sitio moi bo” y que goza “dun entorno natural moi interesante”. Además, señala que la finca está catalogada por Patrimonio debido a que se encuentra cerca del Castro de Petouzal. Por ello, tanto Rey como sus compañeros Ismael Ameneiros, David Robles, Tamara Villa, Coralina Perla Mugnier y María Bergua Orduna, llegaron a la conclusión de que era necesaria una “certa sensibilidade” a la hora de concretar el enfoque arquitectónico.
Debido a esto y a la inclinación del terreno –en pendiente–, decidieron darle una forma “moi sinxela” al edificio. El complejo, además de contar con vestuarios y una zona de cantina para ser más fiel al paisaje que lo rodea, dispone de un vaso infantil no superior a los 30 centímetros de altura. Además, para aprovechar el desnivel del terreno, detalla que lo que hicieron fue “prolongar a praia peatonal da piscina e convertila na coberta do que serían os vestiarios”.
En cuanto al presupuesto, de unos 420.000 euros, afirma que era “bastante limitado”, pues “case o 30% cómeno as instalacións” de esta piscina de agua salada, con “procesos de filtrado moito máis naturais” que las más típicas, las de cloro.
Materiales
Respecto a los materiales, Santiago Rey explica que tuvieron en cuenta el hecho de que, de los doce que tiene el año, sólo se les daría uso a las instalaciones tres meses: “a naturaleza non dorme, co cal o verdín, a humidade e o frío ían estar machacando a piscina”.
En consecuencia, el equipo de arquitectos ideó unas construcciones que se pudiesen “limpar industrialmente”, descartando de esta manera las pinturas, revestimientos y cualquier elemento fácilmente degradable.
Por motivos de durabilidad y mantenimiento, se decidió utilizar piezas prefabricadas tanto en el suelo como en las paredes, y hormigón hidrófobo para una mejor conservación durante el invierno, aparte de apostar por una ventilación natural en el interior del complejo.
Retrasos interminables
Pese a que las obras para construir la piscina comenzaron en septiembre de 2023 y la previsión era que estuviese abierta en el verano del año siguiente, las prórrogas se convirtieron en una costumbre hasta el pasado diciembre, cuando fue recepcionada. En total, las actuaciones terminaron sufriendo más de un año y medio de retraso.
Según Rey, cuando él y su equipo asumieron el proyecto, se percataron de que existía un “gran problema de organización”, con unas subcontratas para el envío de materiales que tardaban en llegar, con lo cual “o que tiña que facerse en dous meses acábase facendo en cinco“. Ese tipo de imprevistos, sumado a las vacaciones y al mal tiempo, dieron como resultado todo un vendaval de prórrogas.
De todas formas, el arquitecto se muestra convencido de que el proceso no fue lento por mala fe de la constructora. Es más, Rey está totalmente seguro de que no hubo “ningún tipo de picardía” por su parte, sino que la empresa se vio “completamente asoballada” por la situación y cree que tampoco jugó a su favor el hecho de que estuviese trabajando en otras obras mientras seguían con las actuaciones en O Couto. Finalmente, a pesar de los imprevistos y dificultades que invadieron la piscina naronesa durante 18 largos meses, esta por fin es una realidad.
Premios
Aparte de haberse podido materializar, el proyecto fue preseleccionado para los Premios Arquitectura 2026, además de haber resultado finalista en los de la Casa de la Arquitectura, donde fue seleccionado de entre 400 participantes. Según el Concello de Narón, la idea es inaugurar la piscina en la temporada de verano, el próximo mes de junio, para disfrute de los bañistas.












