La piscina naronesa de O Couto, de obra “maldita” a posible premio nacional
El proyecto de Ameneiros Rey opta a los galardones del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España
Más allá del desenlace que se produzca en el fallo del premio convocado por los Colegios de Arquitectos de España –Cscae– al que está nominada la obra de equipamiento público realizada en O Couto, la nueva piscina de Narón será recordada por los años que ha llevado su construcción, con continuos retrasos y problemas hasta concluir su ejecución y poder estar lista para su disfrute este verano.
La infraestructura parecía tener que cargar con el destino de convertirse en una obra “maldita”, ya que fue iniciada en el año 2023 y debería haber estado concluida y en funcionamiento para el verano de 2024, sin embargo hace tan solo unos meses que fue recepcionada, el pasado mes de diciembre, acumulando más de año y medio de retraso.
No obstante, sin echar la vista atrás, el espacio se alza ahora como un ejemplo arquitectónico que se encuentra entre los proyectos seleccionados por el Colegio de Arquitectos de Galicia –ocho propuestas, dos trabajos de urbanismo, uno de arquitectura efímera , uno en divulgación y otro en el capítulo de innovación– para el certamen nacional.
Son 13 candidaturas gallegas de las 209 que se han seleccionado a nivel estatal, en el conjunto de los colegios oficiales de arquitectura, para la quinta edición del certamen y la de Narón podría estar entre las galardonadas, que se conocerán en la gala que se celebrará el 9 de junio en el teatro Alcázar de Madrid.
La propuesta de construcción de una piscina municipal en Narón viene de lejos y se barajó tras el cierre de la emblemática infraestructura de Xuvia y la carencia de unas instalaciones al aire libre, para uso público, más allá de la existente en el polideportivo de A Gándara, que es a cubierto y con carácter deportivo, más que de ocio.
Fue en septiembre del año 2023 cuando se eligió la zona de A Picota, en O Couto, como el espacio más adecuado para albergar la piscina, en el entorno del área recreativa ya existente en la zona y entonces comenzaron las obras.
Aunque la previsión de finalización era anterior al verano de 2024 para su disfrute en los meses estivales, la actuación se paralizó por el mal tiempo y se pidió una primera prórroga hasta octubre de 2024. Posteriormente llegaron otras por diversos motivos materiales: hasta diciembre, primero, y así hasta seis demoras más sobre los plazos que se iban marcando, hasta la entrega de la construcción en el último mes de 2025. Después se elaboró su reglamento –ya aprobado– y todo apunta a que este será el verano definitivo de su estreno.
Proyecto
La ejecución de la construcción lleva la firma de Coto Estudio y Construcciones sobre un proyecto de Ameneiros Rey, el estudio de arquitectura que recibe el encargo de completar la parcela rodeada de zonas verdes, dedicada a equipamientos deportivos, con una piscina descubierta en ese recinto.
Ismael Ameneiros, Santiago Rey, David Robles, Tamara Villa, Coralina Perla Mugnier y María Bergua Orduna conforman el equipo que sacó adelante este proyecto, planteado para una superficie de 470 metros cuadrados.
El reto, como explican desde el propio estudio, fue que la propia piscina contribuyera a la suma de actividades al aire libre, insertándose en un terreno con gran pendiente e intentando lograr el comportamiento y materialidad óptima del edificio, no solo en época de uso, sino durante todos los meses en los que permanecería cerrada –será solo un espacio con tres meses de apertura al ser al aire libre–.
Para conseguir el mínimo volumen posible, se crearon dos ámbitos diferenciados: la piscina y su playa, a cota de terreno natural, y los vestuarios en un segundo nivel, cubiertos por la propia playa de la piscina.
El espacio de baño se sitúa en una zona centrada de la parcela, en la esquina norte del recinto, ubicada a media ladera de la pendiente existente, logrando, de este modo, la máxima integración en el entorno inmediato. Se buscó una construcción sólida, sencilla, rotunda y con mínimas necesidades de mantenimiento, capaz de cumplir con su función de forma sostenible, sin discriminación de uso y totalmente accesible a los dos niveles proyectados desde los espacios exteriores.
La estructura se realizó íntegramente en hormigón armado, empleando cierres y divisiones interiores de bloque de hormigón hidrófugo visto, con gran resistencia al paso del tiempo, el uso y las inclemencias ambientales. En este sentido, se prescindió de revestimientos en los cierres exteriores, interiores y techos. La construcción es cubierta, pero no cerrada completamente y no cuenta con envolvente térmica, ya que el periodo de uso a lo largo del año será exclusivamente estival, por lo que no se calefactará ni refrigerará, y la ventilación será estrictamente natural.
Se presta especial atención, como exponen desde el estudio Ameneiros Rey, nominado a los premios, a la “intimidad de uso, la escala del conjunto y el espíritu y tradición de los modos propios de la construcción tradicional en Galicia”.
Un total de 13 propuestas gallegas en el certamen
La quinta edición de los premios de arquitectura que convoca el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España cuenta con un total de 209 propuestas seccionadas de las 634 que se registraron en toda España. Los Comités de Selección de los Colegios y Consejos Autonómicos de Arquitectos realizan sus propias “cribas” y de ahí han salido las 13 de Galicia, entre las que se halla la del proyecto de Narón. Además de la propuesta local, se encuentran otras actuaciones como la rehabilitación para la nueva sede de Hijos de Rivera, en A Coruña, un proyecto de Manuel Gallego Jorreto y Pablo Gallego Picard, además de otras obras como la Casa 2M y medio, el centro social Muimenta, la rehabilitación de las carpinterías de ribera de A Seara, A Cormelá, un edificio nuevo para viviendas en Vigo, el centro social de Goiáns o la rehabilitación de vivienda en Seaxe.











