Limpieza de pintadas y renovación de ópticas: Narón contrata el mantenimiento de sus semáforos
El Concello busca contar con “equipos eficientes e visibles, baseados en tecnoloxía LED” para mejorar la seguridad
El Ayuntamiento de Narón ha sacado a licitación el mantenimiento de las instalaciones semafóricas para los próximos cuatro años. En concreto, el servicio contará con una inversión de 81.998,64 euros (impuestos incluidos) y las empresas interesadas pueden presentar sus ofertas hasta el próximo 23 de marzo.
El objetivo del ejecutivo naronés es garantizar la fluidez y la seguridad vial en sus calles. En este sentido, el concejal de Seguridade Cidadá, José Oreona, destacó a preguntas de este Diario que permitirá “garantir o correcto funcionamento das instalacións semafóricas do municipio e avanzar na modernización dos sistemas de sinalización luminosa”.
Para lograr este objetivo, uno de los pilares del contrato es la obligación de mantener una atención continua ante cualquier avería. El pliego de prescripciones técnicas exige un “Servizo de garda 24 horas”, estipulando, además, “o prazo máximo dunha hora para a iniciación da reparación da avaría, contabilizándose a partir do momento en que se produza o correspondente aviso”. Así las cosas, el documento señala que el servicio será vital para “manter en condicións óptimas todos os elementos do sistema semafórico e actuar con rapidez ante posibles incidencias”.
Sin embargo, el trabajo de la adjudicataria no se limitará a arreglar roturas o fallos eléctricos. El documento hace un especial hincapié en la conservación y el cuidado estético de las infraestructuras, remarcando que “deberá retirarse ou eliminarse de xeito inmediato, unha vez detectada, todo tipo de pegatinas, pintadas, publicidade ou propaganda”, especialmente si esta suciedad dificulta la visibilidad de las señales.
Además, se establece un criterio técnico para la renovación de las luces. A este respecto, la reposición se hará “cando se detecte que non funcionen o 30% dos LED que a compoñen, ou un parpadeo do conxunto da óptica detectable a simple vista”. Esta exigencia va en sintonía con las palabras del responsable municipal, que subraya la gran importancia de “contar con equipos eficientes e visibles, baseados en tecnoloxía LED, que melloran a seguridade viaria e reducen o consumo enerxético”.
Medios materiales y humanos
Entre las exigencias del contrato se encuentran las relativas a los medios materiales y humanos. En este sentido, al frente del servicio deberá situarse obligatoriamente un técnico titulado en Ingeniería. En cuanto a los vehículos, será imprescindible que la empresa acredite disponer de medios específicos de gran tonelaje, entre ellos una “plataforma elevadora persoal sobre camión, cunha máxima de elevación superior a 10 metros de altura”.
Asimismo, para cubrir posibles emergencias en los cruces por averías imprevistas, se exige la disponibilidad inmediata de “catro semáforos portátiles e sincronizables, para sinalización provisional”.
Instalaciones
Tal y como figura en el pliego, la red semafórica que regula el tráfico naronés abarca casi una veintena de instalaciones distribuidas de forma estratégica, con gran peso de la carretera de Castilla, que concentra la mayor parte desde Xuvia hasta la zona de Ponte das Cabras.
En esta arteria principal, el mantenimiento será crucial en puntos de gran afluencia ciudadana como Piñeiros, la intersección con la calle río Miño en Freixeiro, o las inmediaciones de la plaza del Concello y el centro comercial en O Alto do Castiñeiro. Asimismo, el contrato ampara el cuidado de otros cruces vitales para la movilidad periférica, como la carretera de Cedeira o los viales de A Gándara.
Además, el Ayuntamiento exige a la futura adjudicataria que, en un plazo máximo de tres meses desde la firma del contrato, realice un “inventario gráfico e alfanumérico detallado” de todos los semáforos y señales luminosas de la localidad, recogiendo la “ubicación exacta dos distintos elementos e das súas redes de conexión e canalizacións, sobre cartografía oficial axeitada”.
Los técnicos de la empresa tendrán que documentar a fondo, también, el “cerebro” de estas máquinas, registrando los “esquemas de fases e secuencias temporais”, para garantizar que la sincronización de los tiempos de espera y paso sean los adecuados.










