El Cineclube Serie B avisa a Narón: “Tenemos programación para una década más”
La entidad cumple cinco años desde que organizaron el primer ciclo por su “amor al arte”

Los miembros del Cineclube Serie B pensaban que con la proyección de “Romería”, una cita en la que se superaron los 200 asistentes, habían tocado techo. Sin embargo, “Flores para Antonio”, la última de las películas programadas dentro del ciclo dedicado a los grandes premios del cine español, los Goya, demostró que aún queda mucho por ver y disfrutar, y que cerca de medio millar de personas les respalda.
“Estamos en una nube”, confiesa Alberto Pena, uno de los socios fundadores del club. “Desde fuera no siempre somos conscientes del trabajo que cuesta organizar algo así todos los años: papeleo, gestión de derechos, elecciones... Y no siempre corresponde. En ocasiones propones algo precioso y te encuentras con 20 espectadores en la sala y, aunque son pocos, sigue mereciendo la pena. ¡Imagínate con 500! Subir al escenario a hacer la presentación ya impacta”, comenta entre risas.
Esto, sin embargo funciona como “gasolina para un motor” y desde el Cineclube Serie B se dedican a un público al que, además de agradecer una gran implicación, ya van avisando de que “tenemos programación para, por lo menos, otra década más”.
Tanto es así que, sin que siquiera haya acabado febrero, ellos ya tienen los ojos más allá del verano. Están a la espera de cerrar un par de fechas en otoño para dos nuevos ciclos –a lo que habrá que sumar una serie infantil y la de Samaín– que, desvelan, tendrán como protagonistas la historia y el cine gallego.
En el primero de los casos, van a acotar cronológicamente la producción de los films para entregarse a un “momento concreto que supusiese un cambio cultural, social o político. No van a ser películas históricas, sino que van a ser el reflejo de algún momento del siglo XX”, explica Pena.
Mientras tanto, en la segunda propuesta, confiesa que se podrán algo más sentimentales. Hace cinco años que este grupo está llevando la gran pantalla por su municipio –además de las proyecciones en el Pazo da Cultura colaboran con citas como el Gulliver Fest– y todo comenzó con las obras autóctonas. “El cine gallego fue con el que empezamos a hacer ciclos, allá por el 2021. Se cumplen cinco años del Cineclube, y nos parecía bonito ver qué ha evolucionado en el cine gallego estos últimos años”.
La inspiración
Haciendo balance, Pena no puede quitar la sonrisa de la cara, puesto que la acogida que le están dando sus vecinos y vecinas, pero también los que se trasladan al Pazo cada miércoles está siendo “espectacular”.
Además, y agradeciendo también la colaboración de la administración pública, pone en valor el espacio municipal, “que ya lo querrían muchos” y donde aún, recuerda, se podrá disfrutar de “Sirat”.
La obra de Oliver Laxe, programada en un inicio para el pasado 11 de febrero, no se pudo disfrutar por cuestiones de seguridad en plena ola de borrascas. Sin embargo, y viendo la gran acogida que está habiendo hasta el momento “y que creemos que aún va a ser mayor con este film”, han decidido hacer un pase de honor.
El 4 de marzo será la despedida de este ciclo, que demuestra un amor de película.









