Quesería 1605, la excelencia artesanal de un queso manchego con historia
Este proyecto de Terraselecta ha sido capaz de conseguir que la tradición manchega de producir quesos de primer nivel se convierta en una referencia dentro y fuera de España.

En pleno corazón de La Mancha, tierra de molinos y de El Quijote, también se escribe la historia a través del queso. A tan solo siete kilómetros del pueblo de Herencia (Ciudad Real), la Finca Sierra La Solana acoge a Quesería 1605, propiedad de Terraselecta, un nombre que rinde homenaje al año en que se publicó la primera edición de la gran obra de Miguel de Cervantes.
“Elaboramos nuestros quesos siguiendo las cuatro claves de la tradición manchega que hoy casi se han perdido: ganadería propia, elaboración manual, leche cruda y corteza natural”, explica, desde Quesería 1605, su maestra quesera, María José González-Román.
El enclave no podría ser más propicio. En sus 298 hectáreas de paisaje mediterráneo, rodeadas de viñedos, almendros y monte bajo, el clima extremo y los pastos rústicos moldean el carácter de estas ovejas manchegas que pastan en libertad. De su leche nace un queso con alma, marcado por el territorio y por la paciencia, elaborado con el cariño y el saber de la experiencia.
Ganadería propia: 1.200 ovejas
Con una ganadería propia formada por 1.200 ovejas, Quesería 1605 obtiene la leche de manera natural, sin prisas, lo que le permite diferenciarse -y, por tanto, alejarse- de las explotaciones intensivas. Se trata de una producción artesanal en la que la elaboración de los quesos se realiza a mano, combinando este saber hacer con los últimos avances tecnológicos para controlar el proceso de calidad.
“El queso lo hacemos con nuestras manos. Jugamos mucho con los sentidos: vista, olfato, tacto. Y estas señales son las que hacen que nuestro queso sea diferente, que cada pieza sea única”, destaca María José González-Román. Un secreto, una forma de trabajar, que se pone en práctica cada día, cuidando hasta el más mínimo detalle en cada queso.
La maduración, un arte
El proceso continúa con un minucioso trabajo diario: cada queso se voltea a mano, observando su evolución y textura, permitiendo que la corteza natural desarrolle una flora propia que le aporta aromas y matices inconfundibles; un proceso al que se suma la ausencia de tratamientos químicos. Solo un dato: para obtener un kilo de queso curado, se necesitan entre 5,5 y 6 litros de leche, una proporción que resume la intensidad del esfuerzo y la concentración de sabor.
En este compromiso con la calidad, la búsqueda de la perfección y el arte de producir auténticas joyas gastronómicas interviene también el ‘Afinador’. Quesería 1605 es la única de Castilla-La Mancha que cuenta con esta figura, cuya labor consiste en valorar el potencial de cada lote y decidir el punto exacto en que el queso alcanza su plenitud de sabores y aromas junto a una textura apropiada a cada tipo de maduración.

El legado de una tierra
“Queremos que cada pieza transmita lo mejor de nuestra tierra: el carácter de nuestras ovejas, la dureza del clima y el legado cultural que nos inspira”, afirma la maestra quesera. Con esta manera de entender La Mancha, Quesería 1605 no solo elabora queso: preserva una forma de vida y un patrimonio sensorial profundamente ligados al territorio y a su cultura, donde cada bocado cuenta una historia de tierra, tiempo y tradición.
Queso Manchego 1605 curado

Tras un mínimo de siete meses de maduración, este queso revela una acidez elegante y equilibrada, acompañada de aromas limpios animales que evocan la leche fresca y el campo manchego. Su regusto picante muy agradable, envolvente y persistente, se funde con notas de frutos secos -avellanas suavemente tostadas-. Un conjunto armónico que le valió la Medalla de Oro en los World Cheese Awards 2017.
Queso Manchego Herencia 1605 Añejo

Con una maduración mínima de diez meses, este queso alcanza su máxima expresión. Intenso y profundo, despliega una amplia paleta de aromas y sabores, con una textura inconfundible -firme pero sedosa-. En boca, comienza suave y elegante, para evolucionar hacia un final persistente y ligeramente picante, marca de su carácter y madurez.
Queso Trufado Sierra La Solana

La trufa negra natural se une a la leche cruda de oveja manchega en un encuentro perfecto entre tierra y tradición. Una explosión irrepetible de sabores. El resultado es un queso suave y mantecoso, que se desliza por el paladar liberando matices complejos, sutiles y con una amplia expresión. Una experiencia única que ha sido reconocida con la Medalla de Plata en los World Cheese Awards 2018 y 2023.
Más información: www.queseria1605.com




















