Propuestas para mejorar el entorno del “mar interior” de Valdoviño
La Casa da Cultura alberga una exposición con ideas del alumnado de la Escola Superior de Arquitectura

La Casa da Cultura de Valdoviño alberga desde este fin de semana y hasta el próximo 9 de octubre una exposición sobre lo que podría ser el futuro del municipio. Bajo el título de ‘Terceiro asalto’, la muestra recoge una selección de los trabajos elaborados durante el último curso por los poco más de 200 alumnos y alumnas de la Escola Técnica Superior de Arquitectura de A Coruña, en la que se plantean soluciones y mejoras para el entorno del embalse de As Forcadas, en boca de muchos en la actualidad debido al estado de prealerta por sequía en el que se encuentran 14 ayuntamientos de la zona.
Así, el foco de los estudiantes se alejó en esta ocasión de “esa línea costera tan golosa y tan bella”, explica el profesor de la escuela, Luis Walter Muñoz Fontenla, para centrarse “en lo que el propio Ayuntamiento llama el mar interior de Valdoviño”.
Excepción
Se trata del tercer curso en el que la Universidade da Coruña tiene presencia en la localidad, algo que tal y como apunta el docente, es excepcional. “Habitualmente la política de las asignaturas de Proyectos [P2 y P3] es estar dos años en cada lugar. Pero al acabar el segundo creí que nos dejábamos algo en el tintero”, apunta.
Cabe recordar que, en el curso 2023/24, los estudiantes centraron sus esfuerzos en el entorno natural de Monte Campelo y en el núcleo urbano más poblado de la localidad. Posteriormente, plantearon sus ideas para el entorno del arenal de Vilarrube y la zona de Porto do Cabo, lugar de paso histórico en la peregrinación a Santo André de Teixido.
En esta ocasión, los futuros arquitectos y arquitectas focalizaron sus conocimientos durante el primer trimestre en el área del embalse, con un “problema y amenaza desde el punto de vista paisajístico”, expone Muñoz: el eucalipto.
Club Náutico
Así las cosas, los jóvenes asumieron el reto de mejorar los espacios públicos que rodean la presa, buscando “fomentar la interacción entre el visitante y el lugar”, comenta el docente.
Para ello, los proyectos implican nuevos senderos, miradores de madera o pequeños refugios para protegerse del sol y la lluvia. Además, durante esa parte del curso el alumnado replanteó las instalaciones del Club Náutico.
Como regla, los estudiantes trabajan durante dos cursos, tres en este caso, en una misma localidad
“Es una iniciativa municipal preciosa, que ha estado funcionando un montón de años”, indica, alegando que “nos parecía que el edificio era mejorable”, añade el profesor, recordando que “durante mucho tiempo se practicaba remo y vela ligera, pero debido a la calidad del agua, la actividad se paró. Esto también fue un punto de reflexión. ¿Cómo es posible que un embalse que da de beber a Ferrol y a muchas localidades cercanas pueda llegar a ese estado? Esto no quiere decir que la gente se vaya a intoxicar”, aclara Luis Walter, “pero partimos de un agua contaminada”, lamenta, incidiendo en que un plan de recuperación del embalse de As Forcadas debe ir acompañado, en este sentido, de un plan de las administraciones.
El poder de lo autóctono
Desde la Escola Técnica Superior de Arquitectura relatan que en la segunda parte del curso el trabajo de campo se trasladó a Pazos, en la parroquia de Loira.
“Allí escogimos una parcela muy linda junto al regato de Donelle, uno de los que alimenta el pantano”, comenta el docente.
La muestra recoge 14 propuestas diferentes que incluyen senderos, equipamientos y nuevos usos
Este terreno alberga una particularidad. Y es que, además de estar libre de eucaliptos, “tiene una casa de piedra en ruinas que, desde luego, debería estar catalogada”, añade.
Junto a esta finca hay un molino de agua y “los propietarios de los terrenos limítrofes son gente que defiende las especies autóctonas como barrera. Tienen plantaciones de castaños, robles... Es un grano de arena en el desierto, pero es bonito ver que no optan por regalarle los terrenos a la celulosa”.
Residencia y patrimonio
El primer ejercicio en el que se centraron los alumnos y alumnas en el cuatrimestre estuvo relacionado con el hospedaje. Así las cosas, trabajaron con la idea de una residencia “para becados o gente que se esté formando en el ámbito agroforestal y agrícola. Lo hicimos con esa reflexión de lo que debe ser... porque el eucalipto avanza ocupando terrenos y sustituyendo especies autóctonas”, comenta el profesor de la Escola Técnica Superior de Arquitectura A Coruña.

La segunda práctica estuvo relacionada con el cambio de uso de un inmueble. “Utilizamos la iglesia de San Pedro de Loira para plantear un posible equipamiento vecinal”, explica Luis Walter, recordando que “nos la encontramos trabajando durante el curso en el entorno del pantano. Está en un paso importante del camino a Santo André de Teixido y tanto el templo como el cementerio están en un estado ruinoso, incluso peligroso. En cualquier momento se puede caer parte de la cubierta”, lamenta.

Puntualiza el docente que se trata de una edificación “muy antigua”, de la que se conserva una cúpula del siglo XV. “Se trata de una bóveda tardogótica, que es rara avis en Galicia. El antiguo andamiaje que pusieron para que no se viniera abajo, en parte, está en el suelo. Hay mucho riesgo de que se caiga y sería un desastre, ya no solo por lo peligroso, sino por el hecho de que se deje arruinar un patrimonio cultural tan importante como este”, asevera.
Bajo la premisa de un uso libre para el antiguo templo, el alumnado planteó “muchas ideas relacionadas con espacios escénicos. La iglesia se podría convertir en un pequeño teatro, por ejemplo”, indica el profesor.
Selección
De los poco más de 200 estudiantes matriculados en estas asignaturas, la muestra agrupa solamente 14 proyectos, siete de cada una de las materias.
Así, los que se acerquen hasta las instalaciones valdoviñesas podrán profundizar en las propuestas de Lucía Álvarez, Ibrahim Aga, Nerea Castro, Camila Flores, Susana Fugarolas, Rafael Gómez, Pedro Landín, Antón Ramos, Marta Ramos, Lena Rodríguez, Ainhoa Santiso, Carmen Troncoso y Lucía Velo.

Cabe señalar, además, que junto a Luis Walter Muñoz estuvieron implicados los docentes Juan Creus, Mario Di Felice, Emma López, Carlos Martínez y Emilio Rodríguez.
Los próximos cursos desvelarán si los municipios de Ferrolterra siguen inspirando a los futuros arquitectos y arquitectas de la escuela coruñesa.
Luis Walter Muñoz, profesor de la UDC: “Nos alegra que se vayan materializando ideas”
Después de tres cursos académicos con Valdoviño como “laboratorio” al aire libre, uno de los docentes implicados de la Escola Técnica Superior de Arquitectura da Coruña, Luis Walter Muñoz Fontenla, hace balance. “Nos alegra que vayan saliendo cosas. Hace poco el pleno municipal aprobó el proyecto de Monte Campelo”, apunta en relación al plan para recuperar las baterías militares de la zona que se llevará a cabo con fondos de la Diputación.
Señala asimismo otras iniciativas como la recuperación del Camiño do Plantío y la puesta en valor de la Casa da Bastona –que contarán con partidas procedentes de los fondos europeos Next Generation, también, a través del organismo provincial– y “que se ha avanzado un poco en los servicios de la playa de Vilarrube”. Como retos para el futuro, el docente apunta “mejorar la calidad del embalse y retomar el tema del club náutico”.














