La Baixada de Carrilanas de Valdoviño, un espectáculo de ingenio y valentía impredecible de más de 1.200 metros
Los entrenamientos y primer descenso apuntaban a Marugán, que se hizo con el Gran Premio, mientras que el de Simpatía fue para Antonio Fraga
Un total de 56 pilotos se inscribieron este año en el recorrido de más de 1.200 metros que abarca el descenso de la tradicional Baixada de Carrilanas de Valdoviño, que este año celebró su XXVIII edición siguiendo la fórmula ganadora de las anteriores convocatorias. Los entrenamientos iniciales y primer descenso oficial apuntaban como vencedor al gran favorito, Cristian Marugán, que sin embargo en la segunda carrera bajó al puesto número 44, quedando en el podio otros tres de su misma categoría (Manuel Fernández Rego, Iván López Maseda y Emilio Cochón Alonso), que en cualquier caso no pudieron arrebatarle finalmente el Gran Premio.
Este domingo 9 se puso de manifiesto una vez más lo impredecible de la competición, al cumplir la segunda y tercera bajada oficial. En esta última prueba, Marugán volvió a despuntar posicionándose en el bronce por milésimas de segundo de diferencia con Iván López Maseda, que se mantuvo firme en el puesto de plata.
La primera carrera de la tarde sirvió para vaticinar los dos ganadores del tercer descenso, que tuvo lugar antes del concurso de saltos y entrega de premios, en la que el privilegiado fue Manuel Fernández Rego. Sin embargo, el Gran Premio Concello de Valdoviño, puntuable para la Copa Galicia, Copa España y Copa Europa, llevaba el nombre del asturiano Cristian Marugán. Por otro lado, en la categoría Simpatía destacó el vecino Antonio Fraga.











