La Xunta estudia retirar la barrera artificial de la laguna de A Frouxeira
El Ayuntamiento celebra la medida, “demandada polo goberno municipal dende a súa primeira lexislatura”

Una de las escenas que se repite en los últimos años en la laguna de A Frouxeira de Valdoviño, la de los técnicos de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural de la Xunta activando el protocolo para evitar inundaciones y acometiendo trabajos de desagüe en el lago, podría no volver a repetirse. Y es que la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático ha iniciado la contratación de un estudio técnico para evaluar la retirada de la barrera artificial del complejo litoral, con el objetivo de facilitar el flujo natural en la zona.
Así lo anunció este martes 18 de noviembre la responsable del departamento autonómico, Ángeles Vázquez, durante una visita al humedal, en la que estuvo acompañada por el alcalde, Alberto González, y por la delegada territorial de la Xunta en Ferrol, Martina Aneiros. La conselleira explicó que la previsión es que este estudio esté listo antes de que culmine el año y determine las repercusiones que tendría sobre el entorno la retirada de los restos del dique artificial. La intervención busca, en definitiva, evitar las inundaciones que provoca la acumulación de arena que se deposita en la laguna como consecuencia del bloqueo que supone esta escollera.
Con esta medida se pretende, asimismo, evitar estas actuaciones periódicas para abrir la desembocadura cuando se alcanza una determinada cota de agua. “De feito, a necesidade deste informe previo sobre o sistema de desaugadoiro natural é unha das condicións establecidas no plan de conservación do humidal”, exponen desde la Xunta.
Presiones antrópicas
El regidor valdoviñés acogió positivamente el anuncio de la Consellería sobre la intención de retirar esta barrera artificial, “unha medida demandada polo goberno municipal dende a súa primeira lexislatura que, agora, semella será unha realidade”, aseveró González, confiando que los resultados del informe “avalen” dicha actuación.
Cabe señalar que el lago valdoviñés fue sometido el siglo pasado a una serie de cambios, generados en su mayoría por presiones antrópicas –actividades que generan impactos negativos sobre las coberturas vegetales naturales del suelo, alterando así los ecosistemas originales–, lo que desencadenó en la modificación del cambio de funcionamiento hidrológico del sistema barrera litoral-laguna; un hecho que obliga cada cierto tiempo a las autoridades a intervenir de forma artificial.
El humedal de A Frouxeira es, además, un punto de especial relevancia para dos especies amenazadas: el escribano palustre, en peligro de extinción –conocida también como escriventa das canaveiras (Emberiza schoeniclus lusitanica)–, y el chorlitejo patinegro o píllara das dunas (Charadrius alexandrinus), considerada como vulnerable.
Registro
Ángeles Vázquez aprovechó su visita a Valdoviño para ensalzar el contrato que la Xunta de Galicia acaba de adjudicar para la realización de un censo de aves acuáticas invernantes durante el periodo 2026-2028, con una inversión que superará los 70.000 euros.
En este sentido, la responsable del departamento autonómico recordó que este tipo de trabajos se llevan a cabo en Galicia desde 1987, en el marco del registro a nivel internacional para conocer el número de especies en zonas húmedas de las principales rutas migratorias del mundo.
Con respecto a los datos del presente ejercicio, la conselleira apuntó a un total de 83.149 aves censadas, de 16 familias y 82 especies diferentes. De este total, el 90% se corresponden con tres grandes grupos: las gaviotas y charranes (41.643 ejemplares), limícolas (19.748 individuos) y anátidas (13.854).























