Un festival en el que se pudo estar “al fresco”, el de Río Castro en Naraío
Hubo movimiento de gente en una reunión popular en la que, como cada año, no faltó de nada
Un fin de semana de tanta actividad sufrió los efectos del calor y muchos fueron los que prefirieron evitar las horas de más temperatura en sus desplazamientos a las fiestas, ferias o actividades.
Sin embargo, la ubicación a orillas del río y las sombras de los árboles convirtieron a Naraío en el reducto perfecto para disfrutar de su trigésimo primera edición del Festival do Río Castro.
Así, durante todo el día hubo movimiento de gente en una reunión popular en la que, como cada año, no faltaron las viandas, la música y uno de sus platos fuertes, las divertidas competiciones de deporte rural.
La clave de este festival es, como resaltan los organizadores, el concepto de pequeño formato y la orientación hacia un público familiar, donde todas las edades tienen opciones.
Quien decidió coger sitio sin prisas optó por la acampada desde el día anterior, pero también fueron muchos los que esperaron al mediodía para disfrutar de la sesión vermú y pasar la tarde-noche en un entorno envidiable con las altas temperaturas que se registraron este sábado.
Desde las 22.30 horas hubo fiesta nocturna para los que resistieron la jornada y también para aquellos que aprovecharon de otra forma el día y recalaron a última hora en la fiesta de San Sadurniño.











