Las constantes lluvias paralizan la construcción de la rotonda de Xuvia, en Neda
El gobierno gallego espera retomar los trabajos, que comenzaron en agosto, a mediados de este mes

La Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas de la Xunta comenzó a principios del pasado mes de agosto –concretamente el día 6– las obras para erigir una rotonda en Xuvia, en el municipio de Neda. Los trabajos, adjudicados a la empresa José No Martiñán e Hijos Construcciones por 341.500 euros, contaban con un plazo de ejecución de cinco meses. Sin embargo, los vecinos y vecinas se preguntan desde hace tiempo el motivo de la paralización de esta intervención desde el mes de diciembre.
La causa hay que buscarla, explican desde el departamento que dirige María Martínez Allegue, en las constantes precipitaciones, un argumento que también le trasladó la propia empresa al alcalde, Ángel Alvariño –así lo comunicó el regidor, a preguntas de la oposición, en el pleno del pasado mes de enero–.
La Consellería incide en que “as obras pararon debido ás chuvias incesantes das ultimas semanas. É unha zona que se encharca e non se pode reactivar ata que estea unha tempada sen chover. Agárdase poder reiniciar os traballos a mediados de mes se seca o terreo”.
Fluidez del tráfico
Cabe recordar que el proyecto impulsado por la Xunta, cuya inversión asciende a más de 405.000 euros incluyendo las expropiaciones necesarias– busca construir una nueva glorieta en la intersección de las carreteras AC-862 y AC-115, con el objetivo de incrementar la fluidez del tráfico en la zona, en cuyo cruce en forma de “T” se gestionaban las direcciones, hasta el momento, mediante semáforos.
Visibilidad
Así las cosas, la intervención supondrá la ejecución de una rotonda con circunferencia de 16 metros de radio en su anillo exterior y de ocho en el interior, así como una pequeña zona verde en el centro. El proyecto de la Consellería prevé actuar, también, en los tramos de acceso y salida, resaltando que una de las mayores dificultades es el correcto encaje de la rotonda en cuanto a la pendiente y el vial que confluirá en la misma.
Esta solución, expuso en su momento el departamento autonómico, aumentará la visibilidad en la zona y supondrá, asimismo, la continuidad de una acera accesible a lo largo de la carretera AC-862 en su margen izquierdo, con un mínimo de ancho de 1,80 metros.










