Los residentes próximos a la escuela abandonada de Mugardos temen que la situación empeore
Los vecinos afirman que es un grupo de siete personas que están haciendo sus necesidades delante de sus viviendas
Decenas de vecinos residentes en la zona próxima a la escuela abandonada de la travesía Fieiteiras de Mugardos se muestran preocupados desde el pasado fin de semana. Según uno de ellos, la noche del sábado al domingo, tres personas ocuparon la escuela abandonada, pero asegura que actualmente son siete el número de habitantes en dichas instalaciones, que fueron utilizadas por el Concello como almacén.
Por otro lado, advierte de que no son todos adultos, pues afirma que desde el martes hay dos menores: “la Seguridad Social o la representante de menores debería hacer un escrito para que los echen”, declara. No obstante, también considera necesario que se les habilite “un sitio donde vivir” por las condiciones en las que se encuentra el edificio. De hecho, recuerda que, hace años, “se le notificó al Ayuntamiento que tapiaran aquella casa porque era un foco de infección”, en el que tanto gatos callejeros como ratas convivían entre restos de basura. Sin embargo, critica que desde el Consistorio hicieron oídos sordos.
Pese a que todavía no se ha producido ningún altercado, señala que los okupas están haciendo sus necesidades junto a las viviendas de los vecinos y teme que la situación empeore y no lo descarta, pues asevera que dichas personas fueron expulsadas de sus respectivos asentamientos, ubicados en las ciudades de Ferrol y A Coruña. Aún así, el afectado con el que pudo hablar este Diario recuerda que no es la primera vez que alguien vive en esas instalaciones, ya que aparte del área que utilizaba el Concello para guardar elementos como farolas, vallas y focos, el complejo también dispone de dos plantas.
En ese otro caso, fue una pareja en situación de vulnerabilidad la que, hace 14 años y con el permiso del gobierno local, estuvo residiendo en el colegio. “Eran buenas personas, lo que pasa es que no encontraban trabajo”, asegura. Defiende que no causaron ninguna molestia, sino que el problema vino tras su marcha porque “entraron maleantes y robaron electricidad, muebles” y causaron destrozos en ventanas, aparte de retirar los termoeléctricos.
Ahora, ante esta ocupación, los vecinos esperan que el Concello encuentre una solución lo antes posible y se pueda garantizar el bienestar y la seguridad de todos los residentes de la travesía mugardesa.
El alcalde se reunió con los afectados en busca de soluciones
El regidor mugardés, Juan Domingo de Deus, recibió este miércoles a primera hora de la tarde a los vecinos para abordar la situación. A pesar de que los hechos son recientes, prometió que se reforzará la vigilancia policial en la zona y cree que, dado que el colegio es propiedad del Concello, la mejor opción para que se materialice el desalojo sería a través de la vía administrativa.










