El marisqueo a pie de Barallobre recibe 1,3 millones para la regeneración de sus bancos
Mar autoriza la firma del convenio que busca paliar los efectos de las borrascas del comienzo del año

El marisqueo a pie de la Cofradía de Pescadores Santiago Apóstol de Barallobre recibirá una inyección económica de más de 1,3 millones de euros a cambio de la realización de trabajos de regeneración que permitan recuperar, al menos parcialmente, el estado de sus bancos tras los graves efectos de los temporales de los dos primeros meses del presente año.
El exceso de agua dulce provocaron una mortalidad anormal entre los moluscos bivalvos que confirmaron los primeros muestreos, realizados en marzo, pasado el tren de borrascas.
Como se recordará, a la vista de la situación, que fue especialmente grave, por el número de personas afectadas, en los pósitos que trabajan en la ría de Arousa, la Consellería do Mar articuló unos convenios en los que se fijaba una cantidad mensual de unos 700 euros para las socias y socios a pie a cambio de la realización diferentes trabajos de regeneración. De los tres pósitos de la ría solo Barallobre pidió acogerse a esta fórmula.
Veintidós beneficiarios
Este lunes, la Xunta, en su reunión ejecutiva semanal, dio luz verde al convenio con la cofradía fenesa –y también a otros con las de Moaña, Carril y la agrupación de mariscadoras Río Anllóns– por un importe que supera los 1,3 millones de euros y que implicará a 22 mariscadoras a pie durante un total de 144 jornadas.
Según fuentes del gobierno autonómico, el proyecto acordado entre el pósito y los servicios técnicos de la Consellería do Mar afecta a una superficie de 468.000 metros cuadrados, desde Punta do Seixo hasta Pena do Ramo, así como el polígono que va de San Valentín a Ribeira do Coto.
En esta extensión se ejecutarán diferentes tareas –algunas de ellas ya se están realizando–, como la descompactación mecánica del sustrato con tractor y arado remolcado, el mantenimiento manual con sacho y rastrillo en las zonas a las que los medios mecánicos no puedan acceder y la adición controlada de áridos en los bancos de Neda y San Valentín.
Retirada de ostra japonesa
Por otra parte, en lo que respecta al ámbito productivo, se intentará mejorar el reclutamiento natural con siembra “estratéxica” de almeja fina en áreas protegidas “con pedras graníticas”, así como el depósito de siete millones de unidades de babosa y refuerzos de ostra plana y zamburiña.
Además, informa la Xunta, la cofradía de Barallobre aplicará un “sistema de economía circular” con la extracción manual de la especie exótica Magallana gigas –ostra japonesa– en Maniños: la vianda se entregará a un gestor autorizado y la concha se triturará para “corrixir a granulometría do leito”.
El proyecto para Barallobre incluye también la incorporación de cámaras de control en la cabina del tractor y la compra de diez dispositivos oceanográficos para monitorizar en tiempo real la salinidad y la temperatura de los bancos a pie que explota Barallobre.
Seaga destina una partida de 454.000 euros al transporte de moluscos de la reinstalación
La empresa pública Seaga, la responsable de gestionar la reinstalación de moluscos bivalvos de la ría de Ferrol, destina una partida de 454.000 euros en dos anualidades –2026 y 2027– para mover el marisco que los pósitos de la zona norte de Galicia envían a la batea para su depuración. Si bien Seaga cuenta con medios propios para realizar la mayor parte de las tareas, hay determinados servicios que tiene que contratar por no disponer de los medios para prestarlos. Se trata, en primer lugar, del transporte marítimo mediante embarcación dotada de grúa, desde el puerto exterior hasta la batea, y desde aquí a la dársena de Caneliñas, una vez que las analíticas confirman que los bivalvos han reducido su carga microbiológica.
Por otra parte, se contrata también el transporte por carretera en vehículo isotermo entre las cofradías y el puerto exterior. Aunque Seaga posee furgonetas de estas características, necesita incrementar su disponibilidad. En este caso, el servicio se divide en dos lotes, en función del área geográfica: una ruta en Ferrolterra y otra que llegue también a A Costa da Morte.










