De sanatorio a hotel boutique: una tercera vida para la Torre de Borrás de Fene
Este lunes viajará a la localidad una inversora con raíces familiares en la comarca, interesada en adquirir esta joya del patrimonio fenés por tan solo 110.000 euros

La Torre de Borrás es uno de los edificios más singulares y con mayor carga histórica de Fene. Ahora, podría abandonar su actual estado ruinoso para convertirse en un futuro en un “hotel boutique”. Al menos, esa es la intención de una de las personas interesadas en adquirir esta joya arquitectónica promovida a principios del siglo XX en Maniños por el médico y exalcalde de Ferrol José Borrás Vizoso del Río.
La inmobiliaria Sip4, especializada en este tipo de propiedades singulares, publicó en sus canales oficiales a mediados de enero el anuncio de esta propiedad por una cantidad llamativa: 110.000 euros. Esta “ganga” ha atraído, explica su responsable, Agustín Pacheco, a dos inversores: un empresario de Ibiza y una mujer residente en Barcelona. Esta última, con raíces familiares en la zona, viajará este lunes hasta la localidad para conocer los detalles urbanísticos del inmueble, de cara a convertirlo en un alojamiento turístico exclusivo. “Tengo muchas esperanzas en que el lunes se venda”, comentaba este sábado a este Diario el agente, poniendo el foco en la importancia patrimonial de la edificación. “La fachada principal no se puede tocar”, apuntó.

Sanatorio
Aunque podría terminar relacionada con el turismo y el ocio, la Torre de Borrás fue concebida a comienzos del pasado siglo con una vocación muy diferente. El doctor, un hombre con gran interés por extender los hábitos higiénicos y por promover la medicina preventiva, la diseñó como un sanatorio. En este sentido, el edificio, construido en una parcela de más de 4.000 metros cuadrados, contaba con techos altos y grandes ventanales, buscando la circulación de luz y aire para tratar enfermedades como la epilepsia.

El inmueble posee una imponente fachada de 25 metros y una torre culminada en torreón, La construcción, de estilo ecléctico, destaca en un entorno rural y cuenta, también, con claros rasgos neoclásicos.
Historia popular
Cuando Borrás abandonó sus responsabilidades en Ferrol, hacia 1918, se retiró de manera definitiva convirtiendo este hospital en su hogar. La importancia de este edificio queda patente en la historia oral de la localidad, que recuerda anécdotas–tal y como recogieron en su momento en Radio Fene– como la de que el tren paraba en las inmediaciones del edificio “a demanda” para recoger o dejar a los miembros de la familia.
En los años 30, las inmediaciones del inmueble acogieron la celebración de la primera Romaría do Pote, en la que actuó el Real Coro Toxos e Froles, que se trasladó hasta la casa del doctor Borrás “onde se izou a bandeira republicana e lle ofreceron unha recepción aos músicos”, relataron en la radio local.










