El percebe asturiano de Puerto Vega, coronado como el mejor del mundo
Cedeira acogió el certamen y se quedó con la segunda posición, seguido de Luarca
De todos es sabida la calidad del percebe gallego y del de Cedeira en particular. El crustáceo de la villa se alzó el año pasado, en la primera edición del Campeonato Mundial de Percebe –organizado por Turismo de la Diputación y por Bon Pé Taberna–, con el galardón al mejor del mundo y este año, de nuevo como anfitrión, dejó paso a que otra comunidad, la asturiana, presumiese de producto.
Así, fue el percebe de Puerto Vega, Asturias, el que tuvo el honor de coronarse con el premio, tras una cata a ciegas por parte del prestigioso jurado, que le otorgaron un total de 129 puntos.
Pero el marisco de Cedeira no desmereció en absoluto y consiguió el segundo puesto en esta ocasión. El podio de los tres mejores percebes lo completó el producto de Luarca, en una competición que estuvo marcada por la extraordinaria calidad de las propuestas, que hicieron que la decisión de los profesionales estuviese muy reñida, con diferencias mínimas en la puntuación, entre los primeros clasificados.
Pero no solo el sabor del percebe optaba a premio. Se valoraba mucho más, teniendo en cuenta que este campeonato del mundo busca poner en valor no solo el crustáceo como referencia gastronómica, sino también el trabajo de los percebeiros, la cultura y la identidad marinera vinculada a las costas.
Si Galicia es sinónimo de marisco de calidad, no es el único punto en el que el percebe se convierte en oro y como demostración la presencia entre los tres mejores clasificados de dos asturianos.
En el concurso participaron representantes de cofradías de Galicia, de Asturias, Cantabria, País Vasco, Portugal, Marruecos y la Bretaña francesa y con tal elenco de participantes el jurado no fue para menos. Y es que hasta seis estrellas Michelin se dieron cita en Cedeira para catar y valorar los percebes presentados al certamen.
Entre estos se encontraban Albert Adrià, del restaurante Enigma –dos estrellas Michelin–, Bittor Arguinzoniz de Asador Etxebarri –una estrella Michelin–, Javier Olleros de Culler de Pau –dos estrellas Michelin–, Diego García de Pescaderías Coruñesas, grupo responsable del restaurante Desde 1911 –una estrella Michelin– y el cocinero y divulgador gastronómico Alfredo Vozmediano.
El concurso tuvo lugar en la tarde de ayer en Bon Pé Taberna y contó con un acto oficial de inauguración antes de que diesen comienzo las catas.
Por parte de la Diputación de A Coruña estuvo presente el vicepresidente del organismo, Xosé Regueira, que destacó que el percebe “non é un simple marisco, é un símbolo da nosa identidade, representa a tenacidade das nosas xentes do mar, que moitas veces se xoga a súa vida para traernos o mellor produto”.
Durante su intervención exaltó las bondades del marisco de la zona, al indicar que “neste anaco dos 956 kilómetros de costa coruñesa que é a Costa Ártabra, onde as rochas desafían as ondas con bravura, celebramos o encontro entre a paisaxe e o sabor, a esencia do que lle dá nome á nosa campaña de promoción, “A paisaxe que sabe”.
Regueira recordó que no se trataba de una competición, sino de poner sobre la mesa y valorar un modo de vida sostenible, un producto de excelencia y un paisaje que “sabe como poucas”.
Pese a la juventud del certamen, la cita espera consolidarse, como ya lo está haciendo, como uno de los grandes escaparates gastronómicos vinculados al mar y a la cultura atlántica.
Sabor a solidaridad
El certamen se define desde la organización como “nacido de la roca” y reivindica, como lo ha hecho siempre el establecimiento que lo promociona y los demás restaurantes de calidad de la zona, el vínculo entre el percebe, el mar bravo y los paisajes atlánticos donde se desarrolla uno de los oficios más exigentes y singulares del litoral.
Además, esta segunda edición del Campeonato Mundial tiene un sabor todavía más especial, teniendo en cuenta que el lote ganador, en este caso el asturiano de Puerto Vega, se subasta con fines solidarios y los beneficios obtenidos del mismo van a pasar a la Cruz Roja.










