Diputación y Apader colaboran en la rehabilitación del centro asistencial de la entidad en el concello de Cedeira
La actuación cuenta con un presupuesto total de 350.200 euros
La Diputación de A Coruña aportará 160.000 euros para la cofinanciación de las obras de rehabilitación y mejora de la eficiencia energética del centro asistencial de Apader, situado en el lugar de Régoa, en Cedeira.
El presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, y la vicepresidenta de Apader, María Isabel Latorre Morado, firmaron ayer el convenio de colaboración en un acto al que también asistieron el alcalde de Cedeira, Pablo Moreda, y la concejala María Pernas.
La actuación cuenta con un presupuesto total de 350.200 euros y permitirá acometer una mejora integral de la envolvente térmica del edificio, con el objetivo de optimizar su comportamiento energético, reducir problemas de humedad y mejorar el confort de las personas usuarias y profesionales del centro.
El responsable del organimso provincial hizo hincapié en que se trata de un convenio “cando unha entidade como Apader, o Concello e a Deputación traballan na mesma dirección, quen gaña son as persoas. Este convenio mellorará un centro esencial para Cedeira e para moitas familias da comarca”. Valoró también la colaboración con el Concello de Cedeira y con el tejido social del municipio.
Por su parte, la vicepresidenta de la entidad, María Isabel Latorre, agradeció el apoyo de la Diputación y subrayó la importancia de esta colaboración para ejecutar una obra imprescindible para mejorar la habitabilidad del centro y el bienestar de las personas usuarias.
El centro asistencial se dispone en un edificio principal de dos plantas, construido originalmente en 1960 y ampliado sucesivas veces a lo largo de los años. A pesar de su buen estado general de conservación, el inmueble presenta una envolvente térmica con escaso aislamiento y problemas de humedad.
La intervención beneficiará directamente a un total de 36 personas con discapacidad intelectual. De estas, 15 pernoctan durante todo el año en las instalaciones de la residencia Gonzalo Latorre, otras ocho viven en las dos viviendas tuteladas de la entidad y el resto acuden al centro durante el día y regresan posteriormente a su domicilio familiar.










