Bicicletas eléctricas, de montaña, urbanas... así pedalean Ferrol y Eume
Varios profesionales del sector afirman que los ciclos a batería son uno de los modelos más demandados
El buen tiempo propio del verano anima a muchas personas a desplazarse en bicicleta, uno de los medios de transporte más ecológicos y sostenibles. Aparte de las grandes plataformas, la comarca de Ferrolterra cuenta con varios negocios dedicados a la venta, renta y reparación de este tipo de vehículos.

Un ejemplo se encuentra en la avenida Nicasio Pérez de Ferrol, donde se encuentra Bici Emoción. El establecimiento, abierto desde octubre de 2019, lleva todo este tiempo siendo testigo de los cambios de tendencias que se han producido en el mercado. Uno de sus responsables, Miguel Cabrera, asegura que el sector permanece activo y añade que “lo que más se vende ahora mismo son las gravel y las eléctricas”. Sobre la demanda de estas últimas, cree que ha subido debido a sus posibilidades de uso: “Abren un abanico muy grande de posibilidades: valen tanto para quien quiere desplazarse suavemente hasta para el que prefiere hacer rutas que serían extremadamente exigentes con una bicicleta normal”, declara. Asimismo, opina que son una buena alternativa en los casos de lesiones que impiden realizar mucho esfuerzo físico.
Otra de las tiendas más conocidas está a escasos metros de Bici Emoción: Ciclos Roca, cuya actividad se remonta a 1948. Su gerente, Pablo Roca, reconoce que han pasado por una época en la que “han estado bajando un poco las ventas”, pero desde antes de junio perciben que “cada vez hay más gente en bici”. Además, coincide con Cabrera en el auge de los ciclos a batería. De hecho, concreta que “están arrasando” y, como también disponen de un taller, se han visto obligados a adaptarse a los nuevos tiempos para poder repararlos. “Hace años, la mecánica de la bici era sencilla; ahora seguimos formándonos porque una eléctrica es como un coche: te hace un diagnóstico absolutamente de todo lo que le pasa”, explica Roca.
Pero no todos los establecimientos se dedican a la venta. Es el caso de Ebikes Ferrol, instalado desde hace unos meses en el lugar de A Pedreira (Covas) y centrado en el alquiler de mountain bikes asistidas. Concretamente, su gerente, Federico Pérez, aclara que se trata de una iniciativa surgida “de la pasión por la bicicleta” del hecho de vivir en un entorno como el de la parroquia ferrolana. En cuanto al sector, cree que está teniendo tirón, aunque matiza que los modelos eléctricos todavía “se están iniciando” en el mercado.
No obstante, algunas tiendas no perciben mucha actividad en comparación con otros años, tal y como afirman desde Dromosport, ubicada en la zona naronesa de la carretera de Castilla. Según uno de sus encargados, Jorge Castrillón, las ventas han bajado algo en los últimos meses. Respecto a lo más solicitado, señala que se mantienen las bicis de carretera y montaña, mientras que los modelos eléctricos no están gozando del mismo éxito que hace aproximadamente medio lustro: “Antes tuvieron mucho, empezamos a traerlos en torno a 2020. Era el producto estrella y, desde hace unos siete u ocho meses, la demanda ha caído en picado” concreta Castrillón. De todas formas, piensa que volverá a haber “un repunte”, sobre todo en las de uso deportivo, pues se trata del principal “tipo de consumo que hay en España”.
Por otro lado, reconoce que cuando se convocan las ayudas de la Xunta de Galicia para fomentar la adquisición de bicicletas urbanas, ven cómo mejoran ligeramente los ingresos: “No es una locura, pero notamos que algo aumentan”, afirma.
Más allá de Narón y la ciudad naval, Pontedeume es otro de los rincones que se tienen en cuenta a la hora de hacerse con estos vehículos, pues la avenida Coruña alberga desde hace 16 años Eumebike. Su propietario, Jorge Fernández, asevera que el sector se encuentra “en auge” debido a que está “muy generalizado el uso de la bici tanto para hacer deporte como para desplazarse”, aunque admite que supone un desafío disponer de una tienda física: “Hay que dar una atención muy personalizada y tener mucho stock, pero realmente tiene futuro” sostiene. Además, considera que el nicho de las bicicletas de montaña es “el que más funciona” porque, en la comarca, “vale para todo: desplazarse, hacer deporte...”.
Gastos
Al igual que sucede con los coches y las motos, uno de los aspectos que más tienen en cuenta los clientes es el precio. En el caso de estos vehículos, Pablo Roca subraya que, tras la pandemia, hubo “muchísimas existencias”, algo que acabó influyendo en los costes, aunque aclara que ahora “se está regulando un poco”, por lo que sigue habiendo “buenos precios”.
Sin embargo, Jorge Castrillón comenta que subieron “bastante” en los últimos años, pero desde 2025 “se notan leves rebajas”. Considera que los principales motivos del encarecimiento fueron el transporte y la fabricación, argumentando que “la mayoría de las piezas se producen en Asia y el gasto que supone traer un contenedor hasta aquí ha aumentado muchísimo”.
“Hubo un pico brutal de los precios, se incrementaron una barbaridad. Se fueron corrigiendo desde el 2023 y el año pasado las marcas con las que trabajamos redujeron su tarifa un pelín. Ahora, en 2026, ya se ha bajado mucho; realmente el fabricante se ha tenido que adaptar al mercado”, asegura Jorge Fernández de Eumebike, quien concreta que los costes actuales son “un poco menores” que cuando se experimentó la subida. “Han bajado los precios de todo, tanto de accesorios como de bicis y el propio caucho”, declara.
Por su parte, Miguel Cabrera, de Bici Emoción especifica que depende de los modelos: “En las de montaña algo rápido, sencillo, que funcione bien y no dé problemas pueden ser unos 500 euros; para las de carretera ya harían falta 1.700 aproximadamente. Pero claro, ya nos vamos a gamas de carbono, empezamos ya con una más alta. Y en eléctrico supondría un coste de 2.500 euros, aunque también las hay más económicas”, indica.
En cambio, Federico Pérez comenta que, al tratarse de un servicio de alquiler, Ebikes Ferrol dispone de dos tarifas: 45 euros una reserva de 24 horas y 30 la de media jornada. Eso sí, enfatiza que suelen hacer “un precio de cliente” porque la mayoría de sus arrendatarios “cogen las bicis más de un día”.
A pesar de sus diferencias, los establecimientos coinciden en que ambas comarcas gozan de zonas privilegiadas para practicar diferentes tipos de ciclismo, aunque también opinan que no hay suficientes infraestructuras para desplazarse en bicicleta. Por ejemplo, Pablo Roca ve necesario que Ferrolterra disponga de un carril bici “como Dios manda”, algo que comparten Miguel Cabrera y Federico Pérez, quien cree que “sería fantástico” poder disponer de uno que recorriese “todo el litoral”.
Por otro lado, Jorge Fernández lamenta que no haya una mayor conciencia por parte de las administraciones. No obstante, reconoce que “es complicado” establecer un equilibrio que favorezca la convivencia de automóviles, peatones y ciclos.
Otros van más allá y critican el estado de algunos puntos, como Jorge Castrillón, quien comenta que los arcenes “no están bien cuidados” y que la mitad de las áreas están “descuidadas o invadidas por la maleza”.
Finalmente, desde los establecimientos de las localidades animan a la población a visitar sus instalaciones para encontrar una bici que se adapte a sus necesidades y esperan poder hacer frente a algunos de los desafíos a los que se enfrentan en la actualidad, tales como la dificultad de encontrar personal cualificado en el sector, las grandes plataformas o la venta online.














