Las crónicas periodísticas de los tres eclipses “y medio” que pudo ver Ferrolterra desde el pasado siglo XX
Además del de este miércoles, se produjeron fenómenos visibles en la comarca en los años 1905, 1912, 1999 y 2005

Tanto quienes hayan disfrutado ayer del eclipse como aquellos que finalmente no hayan podido —o querido— observarlo, recordarán el resto de sus vidas dónde estaban el 12 de agosto de 2026. Lo mismo ocurrió con los fenómenos documentados por la prensa local y con visibilidad en Ferrolterra, que fueron cuatro en los últimos dos siglos, empezando por el que se produjo el 30 de agosto de 1905 y fue total.
La hemeroteca recoge que el fenómeno duró tres minutos y 50 segundos en el mejor de los casos, empezando en Ferrol a las 12.58 y 13 segundos y terminando a las 13.00.52. Lo más destacado fue la instalación de un observatorio en el monte de A Lagoa auspiciado por el Instituto Geográfico Nacional —que en aquel momento se llamaba “de Madrid”—, capitaneado por el “ilustrado ingeniero”, el geógrafo Ubaldo Azpiazú y Artasu; el “notable astrónomo” Padre Aller; el experto Carmelo Sánchiz y el “reverendo padre” Plácido.
Habían instalado varios tipos de “anteojos”, instrumentos meteorológicos, brújulas, cronómetros y cámaras fotográficas, además de “un lienzo blanco tendido en el suelo, orientado convenientemente, con sus reglas graduadas para el estudio de las bandas precursoras de la sombra”. Con todo dispuesto, “el tiempo no ha sido propicio a la comisión” porque se nubló durante parte del fenómeno aunque sí se pudo avistar.
En cuanto a la gente, decían que “raro es el mortal que no se ha provisto de un cristal ahumado, a falta de mejores aparatos” para contemplarlo, resaltando además que “las gentes de las aldeas están preocupadísimas (...), solo saben que a las doce del día la luz se amortiguará ostensiblemente y esto las tiene alarmadas. Muchas de ellas tienen resuelto no venir al Ferrol mañana a vender los productos que obtienen de las tierras”. También cerró el comercio y las fiestas de San Ramón de Sillobre incluyeron la visión del eclipse.
El 17 de abril de 1912, el fenómeno compartió portadas con un suceso que amortiguó en gran parte su relevancia: el hundimiento del ‘Titanic’. No obstante, sabemos por ‘El Correo’ que en la ciudad naval, “el diámetro del sol quedó tapado hasta el 983 por mil de su magnitud” desde las 11.45 y 53 segundos. En este caso, además, se trató de una ocultación anular o híbrida.
Los que recordamos
No hay nadie vivo en la comarca que recuerde esos dos eclipses, pero los que peinan alguna cana sí podrían revivir el del 11 de agosto de 1999, que se avistó de forma parcial, logrando ocultarse cerca de un 75% del disco solar. En este caso, con menos de dos meses de vida, Diario de Ferrol ya pudo contarlo, recogiendo la expectación que se generó en torno a la plaza de Armas.
Y es que este fue el lugar escogido para desplegar un sistema de televisión para que la ciudadanía pudiese verlo sin riesgos para la salud. Mangi Caldevilla, de Iris Producións, fue el encargado de cumplir con el mandato de la Concejalía de Cultura y Educación, congregando allí hasta el mismísimo Pacharita, que aparece en la fotografía con pajarita ante el monitor de 28 pulgadas que se quedó pequeño.
En el texto periodístico del día después se recogía que el siguiente fenómeno se produciría el 3 de octubre de 2005 —fue anular, la luna se interpuso ante el sol pero, al estar más alejada de la Tierra, no llegó a cubrirlo por completo y dejó un anillo brillante de luz solar a su alrededor—; sin embargo, escribían, “todavía habrá que esperar a 2026 para que Galicia pueda asistir a un eclipse total”, que se produjo este miércoles.
Además, la información daba cuenta del nacimiento de la que bautizaron como “niña del eclipse” al haber nacido a las 12.00 horas, tres minutos antes de que comenzase la ocultación. Este bebé fue Noelia Rodríguez Piñeiro y su madre, María Luisa Piñeiro, seguro que tampoco olvidó el día en el que dio a luz ante la doble expectación, personal y social, que reinaba en el hospital Arquitecto Marcide de la ciudad.












