Cabo Ortegal: con paso firme para lograr revalidar su estatus de Xeoparque
Dos expertos internacionales visitarán el territorio la próxima semana para evaluar el trabajo realizado

Cuatro años después de haber celebrado su declaración oficial, el territorio que abarca los municipios de Cariño, Cedeira, Valdoviño, San Sadurniño, Moeche, Cerdido y Ortigueira se enfrenta ahora a un nuevo reto. El Xeoparque Cabo Ortegal pasará la próxima semana un estricto examen para lograr la revalidación por parte de la Unesco.
Este proceso, que se repite de manera obligatoria cada cuatro años en todos los geoparques mundiales, sirve para garantizar que estos espacios no se conviertan en un simple título honorífico. Con estas visitas, el objetivo de las Naciones Unidas es comprobar que la declaración ayuda realmente a dinamizar la zona, generar riqueza, promover la educación sobre la misma y asentar población en ella, huyendo de los antiguos modelos de conservación que aislaban la naturaleza y restringían la actividad económica en ella.
Cuatro días frenéticos
Para llevar a cabo esta exhaustiva auditoría, el próximo lunes 27 de julio llegarán a Ferrolterra dos expertos internacionales: un evaluador procedente de Turquía y otra examinadora de Italia. Ambos recorrerán el territorio para comprobar, con sus propios ojos, que se han “hecho los deberes” para mantener esta distinción mundial. Tras la recepción institucional de bienvenida en la primera jornada, en la que estarán presentes los siete alcaldes y alcaldesas de los municipios del territorio, el martes comenzará el trabajo de campo de estos verificadores, con un recorrido que culminará, el último día, con una reunión a puerta cerrada para hacer balance de lo observado y preparar lo que será su informe final.
Cabe señalar que esta segunda visita de los expertos de la Unesco tendrá un enfoque diferente a la primera. Si hace cuatro años era vital demostrar al mundo los imponentes acantilados de Herbeira, las singulares rocas de origen volcánico de la costa o las formaciones de eclogitas, ahora el Xeoparque deberá poner el foco en todo lo que sucede en el territorio. Así las cosas, la buena gobernanza administrativa, la implicación real de los vecinos y vecinas en el proyecto o el apoyo decidido de entidades y empresas locales serán aspectos a tener en cuenta por parte de estos dos examinadores.

Por ello, desde el Xeoparque do Cabo Ortegal han diseñado un itinerario específico para mostrar los avances de los últimos cuatro años. “Desta volta imos darlle máis peso ás actividades, aos recursos e á xente do territorio”, explica el director científico, Fran Canosa. “De todos xeitos, terán tamén tempo suficiente nas paradas para achegarse aos puntos xeolóxicos de interese”, añade por su parte el gerente, José Miguel Alonso Pumar, implicado desde el nacimiento de este proyecto en su etapa como regidor de Cariño.
Tareas
Para conseguir mantener el preciado sello internacional, el Xeoparque debe cumplir una serie de “deberes” o tareas que la propia Unesco dejó marcados hace cuatro años, cuando se concedió la distinción.
Uno de los fudamentales era la contratación de personal propio que se dedicase en exclusiva a la gestión de la zona, un requisito ya cumplido con la incorporación, precisamente, de Canosa y Alonso Pumar, financiada en gran medida por el convenio firmado con la Diputación de A Coruña.
Otra de las grandes exigencias del organismo internacional es aumentar la visibilidad del Xeoparque en el propio territorio. “Consideraban que a sinalización, ao mellor, non era suficiente. Agora temos panelización nova que mostra que se traballou neste eido”, explica el director científico y también geólogo, en relación a los 36 nuevos paneles informativos instalados en diversos puntos de relevancia turística, fácilmente accesibles, así como en áreas del recorrido de las diversas rutas.
Además, se han creado espacios divulgativos específicos con grandes paneles y material didáctico en el Museo Mares de Cedeira, el Océano Surf de Valdoviño y el castillo de Moeche. Todo este esfuerzo se completará próximamente, confirma el gerente del Xeoparque, con nueva señalización oficial de tráfico en carreteras principales como la AP-9 o la A-6. Se trata, asevera Alonso Pumar, de un trámite burocrático más lento pero que ya está en marcha.
El tercer gran pilar de este examen internacional al que se someterá el territorio desde el próximo lunes es el apartado educativo. Formar a las nuevas generaciones en el respeto y el conocimiento de su entorno natural supuso un papel importante en el trabajo realizado en los últimos años. A este respecto, Fran Canosa asevera que “ao coincidir a auditoría nunha época non lectiva, complica un pouco velo tanxible. Pero podemos mostrar todas as accións que realizamos durante o curso, os materiais escolares que temos, as visitas dos colexios que recibimos... Todo está documentado”. Por su parte, el gerente recuerda que “se fixeron moitas cousas a nivel educativo, como as Olimpíadas de Xeoloxía. Tamén se creou material homologado pola Xunta de Galicia, para 5º e 6º de Primaria, todos os niveis da ESO e agora estamos elaborando o de Bacharelato. Ademais, para os máis pequenos temos material físico, unha guía de explorador que imos aproveitar para facela pública nesta visita”, añadió Alonso Pumar.
Por último, la evolución en el desarrollo económico y social del territorio se mostrará también en durante la evaluación. En este sentido, el Xeoparque ha trabajado estos años en diversas iniciativas, como la creación de la marca agroalimentaria ‘KB0 Ortegal’ –con cerca de una veintena de empresas adheridas y que busca reforzar el posicionamiento de los productos, en un modelo basado en la sostenibilidad– o las acreditaciones para empresas que desarrollen su trabajo en el territorio, relacionadas con el ámbito turístico –alojamientos, restauración o guías, entre otros–.
De hecho, algunas trabajaron ya con el Xeoparque ofreciendo actividades en Semana Santa y durante la Semana de los Geoparques Europeos. Se trata, explica el gerente, de dos propuestas a las que podrán seguir sumándose firmas y que continuarán creciendo en los próximos meses.
“Xusto imos visitar tres firmas que teñen o distintivo ‘KB0’: a Horta de Chema, en Couzadoiro (Ortigueira); Horticina, en Cerdido; e Conservas La Pureza, no concello de Cariño”, expone Fran Canosa. La intención del Xeoparque es que los expertos de la Unesco puedan escuchar, de primera mano, la experiencia de estas iniciativas, conociendo sin intermediarios qué beneficio aportan a la comarca.
Tarjetas
Una vez abandonado Cabo Ortegal, el equipo auditor de la Unesco redactará su informe de conclusiones. Este se remitirá al Consejo de Geoparques Mundiales, un órgano consultivo compuesto por doce expertos independientes que emitirá el dictamen, simplificado en tres tarjetas de colores. La verde, a la que aspira y que confía lograr el Xeoparque, supone la renovación de la distinción, iniciándose un nuevo ciclo de cuatro años.

Si se detectan problemas de gestión o estancamiento del proyecto, estos “árbitros” se decantan por la tarjeta amarilla. Este aviso otorga un nuevo plazo, de dos años, para solventar los fallos. El peor de los escenarios posibles es la emisión de la de color rojo, que supone la pérdida inmediata del reconocimiento.
Habrá que esperar hasta 2027 para conocer la decisión. Mientras tanto, el Xeoparque Cabo Ortegal trabajará para mantener lo logrado tras tanto esfuerzo.














