La Mancomunidad se suma al convenio de residuos electrónicos
La adhesión implica un retorno económico: 130 euros por tonelada reciclable y 440 por reutilizable
El pleno de la Mancomunidade acordó este lunes promover la adhesión de la entidad supramunicipal y de los Concellos que la integran al convenio marco de colaboración entre la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático y una decena de empresas integradas en los Sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor –SRAP– de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
Los SRAP son entidades a través de las cuales los fabricantes de productos que, con su uso, se convierten en residuos se involucran en la gestión de los mismos, atendiendo al principio de “quien contamina paga”. Es el caso, apunta la Mancomunidad, de Ecoembes en lo que tiene que ver con los envases de origen doméstico.
Para la ciudadanía, esta adhesión no supone ninguna obligación a mayores, pues afecta exclusivamente a la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos posterior a su depósito. En ese sentido, el procedimiento será el mismo: llevarlos al punto limpio y, en el caso de los voluminosos, contactando también con el servicio que presta la empresa de limpieza. Serán entonces los SRAP los que a partir de ese momento se encarguen de retirar los aparatos reutilizables o reciclables para su posterior procesamiento.
Desde la Mancomunidad se hace hincapié en que la firma del convenio conlleva una serie de incentivos económicos para los Concellos que decidan hacerlo. En concreto, ingresarán 130 euros por tonelada que se pueda reciclar y hasta 440 euros por los 1.000 kilos reutilizables. Con todo, destaca que lo más importante es que con este sistema se alcanza la “plena adecuación ás normativas e políticas actuais en materia de xestión de residuos”.
La adhesión no implica una entrada en funcionamiento inmediata. Así, los Concellos tendrán que, en primer lugar, analizar los aspectos técnicos y jurídicos del contrato vigente del servicio de gestión de residuos voluminosos, adjudicado el año pasado a la entidad sin ánimo de lucro Cogami Reciclado de Galicia –Coregal–.
Cabe recordar que la legislación estatal en materia de residuos exigen que el servicio de gestión de voluminosos lo preste una empresa de inserción o un centro de especial de empleo de iniciativa social.










