Inicio "flojo" de la campaña de la zamburiña
Cuatro de los trece barcos con arte de rastro de vieira salieron a faenar en la primera jornada

El comienzo de la campaña de extracción de zamburiña en la ría de Ferrol no fue todo lo bueno que deseaban los armadores de los buques de los tres pósitos de la ría que tienen el arte de rastro de vieira. De hecho, solo cuatro –tres con base en la cofradía de Curuxeiras y uno en San Telmo de Mugardos– decidieron salir a faenar y ni siquiera así pudieron cubrir los cupos que acordaron con los servicios técnicos de la Consellería do Mar hace un par de semanas.
“Fue floja, la verdad”, explicaba este lunes Alberto Pardo, armador del ‘Coviña’, tras un primer día de faena que fue decepcionante, aunque algo ya se intuía por los resultados de los muestreos que permitieron la apertura de la zona más interna de la ría. “Nosotros salimos dos y cogimos 11 kilos”, añadió. Es poco más de la mitad que podrían recolectar si se cubriesen los topes: 10 kilos por tripulante. “Los muestreos que se realizaron para preparar la campaña ya no fueron muy alentadores”, apuntó Pardo, que avanza que su intención es ir a la zamburiña esta semana y la siguiente –en la que no hay percebe–. El hecho de que haya mareas vivas tampoco es el mejor contexto para utilizar el rastro.
Solo el precio –pasó a 27 euros el kilo– supone una buena noticia para los mariscadores, que, al menos en el caso del patrón del ‘Coviña’, temen que la campaña sea muy similar a la del año pasado, en la que pudieron trabajar tres meses con este recurso.
Pardo es de los que piensan que algo está pasando también con la zamburiña, que parece estar replicando el comportamiento de la almeja: hay reclutamiento y cierta abundancia de juveniles, pero, llegado a las proximidades de la talla comercial, desaparece.
“El año pasado había mucha de 42, 43 o 44 milímetros –la talla establecida en el plan de explotación para la ría se subió de los 40 que marca la legislación autonómica a los 45–, por lo que este año tendría que estar por encima para poder extraerla, pero la realidad es que no, que sigue por debajo”.
Aunque de una jornada inicial no pueden sacarse conclusiones definitivas, lo cierto es que suele dar pistas, y Alberto Pardo cree que “no va a ser mejor que la del año pasado”.
La medida de la crisis de este bivalvo en la ría de Ferrol la dan los datos de extracción de los últimos años, sobre todo desde 2024, cuando la caída de la comercialización con respecto al ejercicio anterior bajó de los 24.500 kilos a menos de tres toneladas. Se tocaba así fondo en una dinámica de buenas campañas que comenzó hace una década y que, por ejemplo, dejó buenos resultados de capturas, casi siempre por encima de los 20.000 kilos solo en la ría de Ferrol –único banco natural de toda Galicia–, y con balances muy superiores, como el del año 2021, con más de 43 toneladas.
El CSIC busca las causas del descenso
El caso de la zamburiña ha llamado la atención no solo del sector, sino también de los organismos técnicos y científicos de Galicia y del Estado. Así, a través de la iniciativa Redemar, la Consellería do Mar y el Centro Superior de Investigaciones Científicas han impulsado el proyecto ‘Zamfer’, que trabaja sobre el terreno para evaluar el estado de las poblaciones del bivalvo. Para ello, se analizará la composición del sustrato y se valorará la mejor localización para las “guarderías” y zonas idóneas para el sembrado; se estudiará el ciclo gonadal, se intentará determinar si el cambio climático ha podido alterar los ritmos biológicos de la especie, y se caracterizará la capacidad de captación de semilla como posible suplemento de juveniles a la población.










