El Voto de Chanteiro, con origen en el final de la peste, sigue uniendo lazos en Ares y Mugardos
Ambos Concellos impulsaron este martes una nueva romería, con buses para acudir y raciones gratuitas de empanada
Aunque el día amaneció cubierto, la niebla terminó disipándose y dio paso a un sol que animó este martes a los vecinos y vecinas de Ares y Mugardos a desplazarse hasta la ermita de la Mercé para tomar parte en el tradicional Voto de Chanteiro, una festividad que se remonta al siglo XV, cuando ambos municipios, además del de Ferrol, pidieron a la Virgen que pusiese fin a la gran peste que asolaba Europa. La pandemia remitió y desde entonces se le rinde tributo cada año.
Para facilitar la llegada de los romeros, ambos Consistorios fletaron servicios de autobús tanto para ir como para volver, con salidas y paradas en diferentes puntos de las dos localidades. Sin duda, uno de los momentos de mayor afluencia se vivió al mediodía, con el inicio del acto litúrgico.
El Grupo Trouleada de Ares volvió a ser el encargado, un año más, de la ambientación musical de la cita, que tal y como explica la concejala de Cultura de Ares, Alma Barrón, “trascende xa da vertente relixiosa”.
Una vez culminada la misa, las bombas de palenque avisaron de uno de los momentos más característicos y aguardados de esta cita: el reparto gratuito de empanada.
“Este ano entregamos un total de 35, cada unha de cinco quilos, todas de atún e repartidas en 30 porcións; unhas 1.000 racións”, apuntó la responsable aresana, una de las encargadas, junto a otras tres personas, de esta tarea. Y, para bajar el entrante, ambos Ayuntamientos ofrecieron también unos 700 botellines de agua y 50 litros de vino; una oferta gastronómica a la que se sumaron las tradicionales rosquillas o churros de los puestos instalados por las inmediaciones.
Todo el día
El festivo en ambos municipios, sumado al buen tiempo, facilitó la afluencia de personas, con presencia de representantes políticos de las dos localidades.
“Sobre as dúas e media da tarde recollimos todo e aínda quedaba xente, ou ben na praia, ou ben nos locais do arredor”, indicó Barrón, añadiendo que muchas cuadrillas de la zona suben hasta el santuario a lo largo de todo el día. “A xente pásao moi ben. É unha festa moi agradable para ver e para estar. Unha marabilla”, añadió la concejala aresana.











