Elier Ojea: “El minifundismo exagerado provoca que tengamos unos montes que no están valorizados”
El presidente de fearmaga explica que el forestal es un sector “con mucha demanda de empleo” y anima a los jóvenes a interesarse por él

As Pontes es el lugar de la última parada (este lunes) de la campaña de divulgación que la Federación de Empresarios de Aserraderos y Rematantes de Madera de Galicia –Fearmaga– está desarrollando para afrontar aspectos críticos como la falta de relevo generacional en el sector. Su presidente, Elier Ojea, recalca que se trata de una actividad “con mucho futuro y posibilidades”.
¿Cuál es el objetivo de esta campaña que están realizando?
Es una campaña que estamos haciendo para trasladarle a los jóvenes que el forestal es un sector con futuro, que necesita empleo y que no es tan duro como era hace años. Hoy en día está muy profesionalizado y muy avanzado tecnológicamente. Obviamente no es el único sector en el que tenemos problemas de empleo, pero en nuestro ámbito la cuestión sucesoria es clave, pues hay cantidad de empresas, muchas de ellas tradicionales o familiares, en las que lamentablemente no se produce el relevo empresarial. Por lo general somos pymes y micropymes y lo que queremos es que se entienda lo que significamos y la necesidad de empleo que tenemos.
¿Es una necesidad actual o habrá empleo a medio y largo plazo?
Tanto empleo necesitamos que ya hicimos dos incursiones en Perú para poder contratar a unos 50 trabajadores para atender las demandas de nuestros asociados en ese sentido, es decir, claro que necesitamos empleo y el que ofrecemos es indefinido, con buenas condiciones. Eso es precisamente lo que queremos trasladarle a las nuevas generaciones: que entiendan lo que significa, que tiene futuro, porque no podemos olvidarnos de que en este momento en Galicia se corta alrededor del 50% de toda la madera de España, con el 7% de la superficie forestal, lo cual nos sitúa casi como la novena potencia forestal europea. Si tuviéramos la capacidad de generar ilusión en la gente joven, que los propietarios vean que es necesario valorizar el monte para tener más producción y evitar incluso las plagas que tuvimos este verano con los incendios, yo creo que queda demostrado que es un sector con futuro.
¿Todavía persiste la imagen de un trabajo muy exigente físicamente y que requiere una dedicación absoluta?
Puede ser, pero en el sector primario la dureza del trabajo es un elemento consustancial. Hablo de agricultura, pero también de la construcción. Son sectores en los que hay que hacer un esfuerzo, pero también es un esfuerzo que de alguna manera se compensa y que te permite desarrollarte como empresario o como trabajador especializado. Es decir, no es un sector penalizado por escasez de oferta. Aquí hay trabajo si se quiere trabajar.
Ferrolterra y principalmente la comarca de Ortegal es una potencia a nivel forestal. ¿Qué expectativas tienen para la zona?
En la provincia de A Coruña y concretamente en la zona que mencionas es una actividad fundamental. Piensa que en A Coruña se está cortando aproximadamente el 50-55% de toda la madera de Galicia, de modo que claro que tiene un potencial enorme y un futuro muy despejado. No hay que olvidar que la madera es un bien escaso en Europa. Es decir, se calcula que hay un déficit en torno a 300 millones de metros cúbicos de madera que hay que importar. La guerra de Ucrania y sus consecuencias nos ha situado en un momento de gran demanda de la madera, por lo que el futuro es bueno si somos capaces de entender que el monte hay que valorizarlo y gestionarlo, pues no puede seguir como está en muchas zonas de Galicia, con un minifundio tremendo, mal explotado, mal gestionado, sin agricultura. Tenemos que ser capaces de desarrollarlo y de formar agrupaciones forestales que permitan que haya una explotación adecuada, pero también que la gente joven que sale de la escuela de Forestales esté dispuesta a montar una empresita para gestionar la agricultura, porque es como se hace en Francia y en otros países: quien gestiona el monte y quien hace la agricultura son empresas que se dedican a eso, que tienen un apoyo por parte de la administración y de la propiedad que les permite salir adelante. La escuela de Forestales de Pontevedra está sacando gente que se va a Castilla y León y a otros sitios porque hay más ofertas. Aquí el problema que tenemos es un nivel de minifundio exagerado que hace que tengamos unos montes no valorizado, lo que lleva a que se produzcan incendios, pues la administración no puede limpiar los montes privados. Estos tienen que ser gestionados por la propiedad a través de la fórmula que sea: de agrupaciones, de cooperativas... Llámalas como quieras. Si juntas 50 o 100 hectáreas, mañana encuentro yo quien quiera gestionarlas. El problema es que hay que juntarlas. Si se llevara a cabo esa política de arrinconar lo máximo posible el minifundismo, de organizarse, de crear empresas dedicadas a la gestión del monte y del sector maderero, el potencial aún sería mucho mayor a nivel de empleo, de producción y de todo.
“En Galicia hay sobre 3.600 empresas relacionadas con el sector, es decir somos la primera industria del medio rural”
¿Cuál ha sido la producción este año?
Los datos que tenemos de 2025 sobre las cortas son de 10.767.000 m³, un 14% más que en el año 2024. Estamos en un nivel muy importante de gestión y tenemos que seguir apoyando lo que es la segunda transformación, buscarle mayor valor añadido a nuestro producto para que no salga de Galicia sin esa segunda transformación. Ese es un empeño que tenemos que defender porque sería generador de mucho más empleo.
¿Es compatible, sin conflictos, la explotación forestal del monte con la preservación de sus valores naturales y ambientales?
Es tan posible como que el problema es que no se está haciendo. Tenemos 600.000 hectáreas de frondosas en Galicia que en su inmensa mayoría solo producen leña. Hay que hacer las plantaciones adecuadas para que entre la maquinaria y que se pueda valorizar el monte y eso es perfectamente compatible con la conservación de los parques naturales. Antes se decía que se plantaba para los nietos. Hoy uno planta para uno mismo y nada más. Y ese es el problema, que al final los tenemos llenos de maleza. Es decir, tenemos un tesoro, pero hay que desarrollarlo con más aptitud.
¿Qué papel debe tener la administración?
La administración tiene que desarrollar el plan forestal y limitar la burocracia. En Galicia estamos en 3.600 empresas de la cadena forestal, somos la primera industria del rural. Hay modelos que nos pueden servir, como Francia, que es el espejo en el que podríamos mirarnos.









