El fuerte viento de Nils deja sin luz a centenares de vecinos en Ferrolterra y dispara las incidencias
Aunque no hubo que lamentar daños personales, los bomberos trabajaron a destajo durante todo el día

Sin apenas lluvia pero con mucho viento. La llegada de la borrasca Nils a la comarca provocó decenas de incidencias en todos los municipios, principalmente caídas de ramas y árboles, pero también de vallas publicitarias y de otros elementos de los edificios, como uralitas, chapas y tejas.
Desde primera hora de la tarde, los servicios de emergencias de Ferrol, Narón y el resto de la zona se afanaron en la resolución de los problemas más urgentes que generó el intenso viento que sopló en las horas centrales del día.
Antes, sin embargo, comenzaron a notarse los efectos de la alerta naranja en el interior que se decretó la víspera: un árbol de la rotonda de acceso a la AP-9 en Catabois bloqueó la vía hasta que el cuerpo de bomberos pudo retirarlo y restablecer finalmente la circulación.

El último parte del Consistorio ferrolano, emitido poco después de las 21.00 horas, informaba de que los servicios de emergencia trabajaron sin descanso desde primera hora de la tarde. Así, el parque municipal de A Gándara recibió hasta entonces más de 25 avisos.
Apagones
El que tuvo un alcance mayor fue el incendio de un transformador en Canido, en concreto en la calle Doutor Sixto Seco, que provocó un apagón en varias zonas del barrio. No obstante, se desconoce si este suceso tiene que ver con los efectos del temporal.
También sin suministro eléctrico estuvieron durante horas en la parroquia fenesa de Sillobre y en otros puntos del municipio. Además, sobre las 21.30 horas se produjo un nuevo apagón, en este caso por los concellos de la ría, que duró apenas unos minutos.
En todo caso, desde el Concello se explica que los efectivos municipales continuaban de noche trabajando para intentar finalizar las intervenciones que les permitía el viento y será este jueves, con la luz del día, cuando se proceda a proseguir con las tareas, entre las que se encuentra la retirada de un cartel publicitario en el aparcamiento de Parque Ferrol, que cayó por la tarde, aunque al parecer sin provocar daños personales.
En el centro cultural Torrente Ballester, cuya cubierta está en un estado precario, también se cayó una plancha del techo. Las condiciones meteorológicas, asimismo, limitaron sensiblemente el uso del camión-escalera. En el puerto también hubo desperfectos, como el derrumbe de parte de la pared de una nave en la dársena interior, si bien desde el organismo se esperará a este jueves para hacer una evaluación de daños más precisa.
En Narón, los efectivos del Speis tampoco tuvieron ni un minuto de descanso. En Freixeiro y en otros puntos de la carretera de Castilla hubo intervenciones para asegurar elementos de las fachadas y cubiertas tras el desprendimiento de algunas planchas. Eso obligó a cortar alternativamente la circulación en la principal arteria del municipio, con las consiguientes retenciones en algunos momentos.
Las autoridades reiteran su recomendación de mantener las precauciones y evitar los lugares de riesgo, a pesar de que parece que, en tierra, lo peor ya ha pasado y que los parques públicos seguirán precintados, al menos en el caso de los del municipio ferrolano.










