Humedales de Ferrolterra: un patrimonio natural que urge conservar
Dos de estos enclaves de la comarca cuentan con el sello Ramsar: A Frouxeira y Ladrido-Ortigueira

Coincidiendo con la efeméride del Día Mundial de los Humedales, que se celebra en la jornada de este 2 de febrero, la mirada sobre estos espacios de las comarcas va más allá de su belleza y se centra en su salud ambiental.
Uno de los fundadores de la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN) en Ferrol, Xan Rodríguez Silvar, pone el foco en la falta de actuaciones para su protección por parte de las administraciones –tanto estatales como autonómicas– en los últimos años. “Se houbera que poñer unha nota”, bromea este profesor ya jubilado, “a cualificación sería entre moi deficiente e insuficiente”. En este sentido, incide en que pese a contar con enclaves de prestigio internacional en la zona, la gestión administrativa de estos lugares presenta, a su juicio, importantes carencias.
Ramsar
Cabe señalar que el máximo reconocimiento para un humedal es el sello Ramsar, un distintivo de calidad internacional que, en Ferrolterra, ostentan el arenal y laguna de A Frouxeira, en Valdoviño, y la ría de Ortigueira-Ladrido.
El primero de ellos, incluido en el listado en 1992, abarca unas 485 hectáreas protegidas “que conforman un típico conjunto de playa/barrera/laguna que se completa con las aguas marinas y los acantilados, cuya rasa de punta Frouxeira está parcialmente cubierta por formaciones dunares remontantes”, destaca la ficha del tratado intergubernamental dedicado a la conservación y el uso racional de estos enclaves.
Del segundo, el Convenio incide en que sus más de 3.000 hectáreas constituyen uno de los complejos intermareales más importantes, siendo “un sistema típico de estuario con salida a mar abierto”. Cuenta con llanuras de fango y arena que se extienden a lo largo de diez kilómetros.
Ambos son fundamentales para la biodiversidad local pero suponen, al mismo tiempo, un “aeropuerto” con escala obligatoria para el paso migratorio de miles de aves.
Y es que, sobre todo en los meses de invierno, en Ferrolterra es posible contemplar más de 400 especies diferentes. No obstante, Rodríguez Silvar incide en que el descuido institucional ha marcado las últimas décadas. “Realmente as administracións, e particularmente a galega, apenas mantiveron unha postura proactiva en relación coa conservación destas zonas húmidas. Podemos dicir que o investimento neles brila pola súa ausencia”, indica.
Para el experto de la SGHN, el caso de A Frouxeira es un ejemplo paradigmático. En este sentido, recuerda que los trabajos para eliminar la barrera artificial instalada en la laguna tras el desastre del “Prestige” –que afectaba al funcionamiento natural del enclave– comenzaron recientemente. “Dende o 2002 ata o 2025… penso que este período de tempo xa o di todo”, expone Silvar en relación a este lugar integrado en la Red Natura 2000 y en la Zona de Especial Conservación (ZEC) Costa Ártabra, hogar para bandos de aves limícolas. Los chorlitos grises y los correlimos tridáctilos y comunes se concentran también en este humedal valdoviñés. La zona es importante, asimismo, para anátidas –como los porrones comunes y moñudos– o los ánades silbones, el pato cuchara o la cerceta común.
En el caso del litoral de Ortigueira, en el que a lo largo del periodo invernal es posible observar entre 5.000 y 7.000 ejemplares de más de 18 especies diferentes, el presidente de la SGHN de Ferrol explica que en 2024 se invirtieron “cantidades moi importantes, da orde de medio millón de euros de fondos europeos” para eliminar vegetación que proliferó durante años. Una intervención que, lamenta el experto, llegó tarde. “A falta de mantemento durante décadas permitiu que os piñeiros se foran propagando. Tivemos que criticar estas actuacións, non por pertinentes, senón porque se fixeron nun ambiente de dunas con maquinaria que empregaría un madeireiro no monte”, asegura, remarcando que “esperemos que supoñan un cambio de rumbo e que se invista neste tipo de cuestións de maneira máis sistemática”.

Mosaico
Más allá de estos dos grandes enclaves que se llevan el “protagonismo” a nivel mundial, Ferrolterra es un mosaico de pequeños humedales que pasan más desapercibidos. Desde la SGHN subrayan que lugares como Vilarrube (Valdoviño), San Xurxo (Ferrol) o A Xunqueira (Ares) con piezas fundamentales para comprender la gran biodiversidad de la comarca.
El caso de este último es destacable, además, dada su proximidad al núcleo urbano del municipio, siendo objeto de un plan de restauración que busca prevenir los riesgos provocados por el cambio climático y proteger su avifauna. “Ademais da Catedral de Santiago, temos que coidar as pequenas capelas románicas ou castros que temos espallados por Galicia”, sostiene Rodríguez Silvar para ilustrar la importancia de estos lugares que no están en el listado de Ramsar.
Para su conservación, el naturalista remarca que “hai que poñerse as pilas con medidas que non suporían investimentos millonarios, nin moito menos”, refiriéndose, por ejemplo, al buen balizamiento y señalética de estos espacios y a una educación ambiental sobre los mismos. “A poboación ten que ter un argumentario, ten que saber por que son importantes, que isto non é un capricho”, asevera.

Cambio climático
En el estado actual de los humedales influyen cuestiones de diversa índole. En este sentido, el cambio climático provoca una alteración de los censos de fauna a pasos acelerados. “Estamos vendo aves que nunca vimos e que se están asentando como comúns e outras que nos anos 70, 80 ou 90 se observaban correntemente”.
Silvar señala también que uno de los problemas quizás menos conocidos es el impacto que está teniendo el abandono de los usos tradicionales del suelo. Así, la falta de pastoreo está provocando que desaparezcan láminas de agua. “A recuperación de herbívoros, como os cabalos, mantería estes pequenos pero importantes humedais e incluso serían unha máquina antilume importantísima ao alimentarse, por exemplo, do exceso de toxeiras”.
Turismo de calidad
Para el presidente de la delegación local de la SGHN la importancia de conservar estos espacios no solamente es ambiental, sino económica y social. A este respecto, recuerda que el turismo ornitológico atrae a Ferrolterra a expertos de toda España. “Para mostra, un botón”, comenta Rodríguez Silvar en relación al encuentro de expertos en la materia celebrado el pasado 24 de enero, en la sede de la entidad en la ciudada naval. “Ten vido xente de Zamora, Castela e León, Madrid, País Vasco... É unha reunión magnífica que conta con xente moi cualificada e que beneficia a moitas localidades: alóxanse, comen... ademais de ser unha actividade que está moi desestacionalizada”.
Cabe recordar que el Concello de Ortigueira se encuentra inmerso en un ambicioso proyecto relacionado, precisamente, con este tipo de turismo respetuoso con el medioambiente y consciente del cuidado del entorno.
El Ayuntamiento busca financiación para crear en la localidad lo que será el primer Bird Center de Galicia, un centro de interpretación de aves en los humedales de la ría de Ortigueira-Ladrido.
“É un proxecto moi sensato porque se dá a circunstancia de que un dos mellores puntos de observación das miles de aves que pasan por aquí no inverno, ou as nutrias cazando peixes, está alí no peirao”, asevera el presidente de la SGHN. “Se a iso lle sumas unha exposición interpretativa da ría, sería un complemento fantástico para os visitantes”, culmina Rodríguez Silvar.













