Freno a la contaminación en Pontedeume y Fene: eliminado un vertido de gasoil a la ría y otro de aguas residuales al Cádavo
El segundo de los casos fue notificado por una denuncia de un particular

La Xunta de Galicia confirmó este lunes, 1 de diciembre, la erradicación de dos puntos de vertido contaminante que afectaban a la red fluvial en los municipios de Pontedeume y Fene.
Las intervenciones, ejecutadas bajo la supervisión de Augas de Galicia, han permitido detener el flujo de sustancias nocivas hacia la ría de Ares-Betanzos y el río Cádavo, respectivamente.
Combustible
El caso más complejo se localizó en Pontedeume. Tal y como explican desde la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, el personal del Programa de Control de Vertidos (PCV) detectó anomalías durante una inspección rutinaria en la red de pluviales del paseo marítimo, cerca del viaducto de la AP-9.
La situación se agravó cuando el servicio de emergencias 112 alertó de una mancha de gasoil que estaba alcanzando la ría. Tras una segunda inspección más exhaustiva, los técnicos rastrearon el origen hasta una instalación municipal cercana. Una fuga accidental en un tanque de combustible —utilizado para alimentar una caldera— estaba filtrando gasoil hacia un sumidero, que a su vez conectaba con la red de pluviales y desembocaba directamente en el mar.
Según el departamento autonómico, el Ayuntamiento procedió al sellado inmediato del sumidero afectado, cortando la conexión entre la sala de calderas y el colector. Augas de Galicia ha verificado in situ que la reparación es efectiva y que el vertido a la ría ha cesado.
Denuncia de un particular
Mientras, la intervención en Fene se originó gracias a la colaboración ciudadana. Un particular denunció a través de la web del organismo dependiente de la Xunta la presencia de aguas sucias en el río Cádavo.
Al desplazarse a la zona, los inspectores confirmaron que una tubería privada (acometida) de un edificio estaba rota, vertiendo su contenido directamente al río en lugar de a la red de saneamiento municipal.
Los análisis de agua arrojaron niveles altos de contaminación microbiológica y físico-química, lo que derivó en la apertura de un expediente sancionador.
En la última visita de control, los técnicos certificaron que los propietarios habían reparado la avería, poniendo fin a la contaminación del dominio público hidráulico.




















