El Xeoparque Cabo Ortegal: el aula perfecta al aire libre para el alumnado de la ESO
La propuesta educativa de un estudiante de la UVA ensalza las posibilidades del territorio

El Xeoparque Cabo Ortegal puede convertirse en un impresionante laboratorio al aire libre en el que el alumnado de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) profundice en los conocimientos relacionados con la Geología. Así se desprende del Trabajo de Fin de Máster (TFM) de la Universidad de Valladolid del joven pontevedrés Pablo Rey Codina. En él plantea que los estudiantes de 4º de ESO de un instituto vallisoletano viajen un fin de semana al territorio reconocido por la Unesco, con el objetivo de conocer de primera mano su relevancia científica, al permitir observar rocas del manto terrestre –a más de 70 kilómetros de profundidad– en superficie, “lo que lo convierte en un recurso didáctico de gran valor”, remarca. Este fenómeno, resultado de la Orogenia Varisca hace aproximadamente 350 millones de años, es un testimonio de la colisión entre los antiguos continentes de Laurasia y Gondwana –que dio lugar al supercontinente Pangea–.
Esta propuesta didáctica, tutorizada por la profesora Ana Isabel Quílez, se basa en dos metodologías: El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y el Aprendizaje Colaborativo. El trabajo de este joven pontevedrés se estructura en tres fases. En la primera, de investigación y previa al viaje a Ferrolterra, los estudiantes trabajarían por grupos en el aula acerca de los procesos geológicos que podrán observar en el Xeoparque.
En la segunda, la propia salida de campo durante un fin de semana, el alumnado tomaría parte en una visita guiada que incluye actividades prácticas como la elaboración de un cuaderno de campo y la identificación in situ de estructuras geológicas y rocas. Rey Codina explica que esta experiencia fomenta el aprendizaje vivencial y la conexión de los conocimientos teóricos y la observación directa en el entorno. El viaje implica paradas en puntos como el faro de Cabo Ortegal, la falla de Valdoviño o lugares de interés cultural como Santo André de Teixido. Durante esta ruta, los jóvenes tendrán una oportunidad “de oro” para estudiar directamente perioditas y serpentinitas –toelo–, eclogitas masivas o aspectos clave del relieve del territorio, con los acantiladados más altos de Europa continental de la Serra da Capelada.
Por último, en la tercera de las fases –la post-visita– los estudiantes tendrán que elaborar una serie de pósteres científicos grupales en los que se resuma los conocimientos adquiridos. Para ello emplearán diversas herramientas digitales.
Diversidad e inclusión
Un aspecto fundamental del TFM de Pablo Rey es la atención a la diversidad y a la inclusión. El proyecto recoge adaptaciones curriculares para alumnado con necesidades especiales o altas capacidades.
En cuanto a la evaluación de los estudiantes, se llevaría a cabo de manera continua, formativa e integradora, teniendo en cuenta no solamente los conocimientos adquiridos, sino también aspectos actitudinales relacionados con la participación, el trabajo en equipo o la precisión del lenguaje científico, entre otros.
ODS
Este trabajo de la Universidad de Valladolid va más allá de los objetivos curriculares. Y es que la propuesta didáctica planteada por el pontevedrés contribuye de manera directa a la Agenda 2030 aprobada en 2015 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Dentro de esta figuran los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), un conjunto de 17 metas globales que abarcan diversos ámbitos.
En este sentido, el proyecto de Rey Codina cumpliría Educación de calidad (4) –mediante la implementación de metodologías activas–, Igualdad de género (5) –evitando cualquier forma de discriminación en las actividades–, Ciudades y comunidades sostenibles (11) –apostando por la sostenibilidad en todas las intervenciones y actuaciones desarrolladas en el territorio–, Acción por el clima (13) –profundizando durante la visita en aspectos relacionados con la concienciación ambiental y la protección del entorno natural–y Vida de ecosistemas terrestres (15) –incidiendo en la amplia biodiversidad presente en los municipios que componen el Xeoparque–.
Así las cosas, la visita educativa planteada por el joven en su TFM se fundamenta en un modelo formativo completo, innovador y con un gran potencial de aplicación real, que puede ser desarrollado en un futuro por institutos de todo el Estado

























