Quejas vecinales porque “no hay quien duerma” en la calle Instituto de Ferrol
Aseguran que las obras en la vía están activas “día y noche”, generando un gran ruido que no les permite descansar
Decenas de personas que viven en los edificios de la calle Instituto que dan a las obras que se están acometiendo en la vía del ferrocarril aseguran que dormir se ha convertido en una quimera desde que los trabajos se han intensificado en las últimas dos semanas.
Lo trasladaba este viernes a este periódico uno de los afectados, sosteniendo que “el proyecto es necesario, pero desde que se han puesto a trabajar de noche aquí no hay quien duerma”.
En primer lugar, culpan al “ruido constante” provocado por el generador que alimenta a la maquinaria que se encuentra en el lugar, “que está encendido 24 horas al día y muy cerca de las casas”, de modo que también lamentan la “contaminación” que trae pareja a su actividad. “Tenemos derecho a dormir”, insisten, describiendo una situación que les está afectando en su día a día por la falta de descanso.
Llamar a la Policía
La vecindad afectada afirma que ha efectuado una gran cantidad de llamadas a la Policía Local, acudiendo hasta su calle una patrulla que se limita a tomar mediciones y a levantar el informe correspondiente, pero que no les ha dado, por el momento, ninguna solución al problema.
Con esa motivación han empezado a organizarse, reuniéndose y recogiendo firmas para aunar fuerzas y que la administración competente —las tareas corresponden al Adif, dependiente del Gobierno central— les dé una solución.
“Por la noche, con todo en silencio, es cuando más se oye el ruido, entre el generador y la maquinaria trabajando. Se pasan la normativa por el forro”, indican los afectados, que viven en cinco edificios de esta calle del Ensanche A ferrolano.
Entendiendo que el proyecto —que dotará de conexión ferroviaria al puerto de Ferrol con la estación— es de suma importancia, las quejas no pretenden paralizar los trabajos, sino que desean que cesen, al menos, durante algunas horas al día, entre las 00.00 horas y las siete de la mañana, para poder garantizar el descanso vecinal.













