Sombras y luces de futuro para el Festival Internacional de Entes Animados en Ferrolterra
Tras el estreno de la argentina este mismo domingo 20, todavía quedan compañías brasileñas y una danesa por actuar en esta VIII edición
El Festival Internacional de Entes Animados, que tiene la particularidad de contar con la organización de siete Concellos y un par de asociaciones, lo que permite llegar a múltiples escenarios, está celebrando una edición histórica, la VIII. Esta está siendo especial por haberse dedicado particularmente al teatro de sombras como el que hoy, domingo 20, llevó la argentina Valeria Guglietti a Canido y a San Mateo, pero sobre todo por haber dado un paso de gigante, “una apuesta bastante arriesgada”, según adelanta el director artístico, Plamen Dipchikov, que tiene que ver con el hecho de haberse atrevido por primera vez con un espectáculo para público adulto.
Drew Colby, el popular artista británico que con el talento de sus manos conquista Internet y programas televisivos como ‘Got Talent’, estrenó este fin de semana los espectáculos de sombras del programa con actuaciones en San Xiao (Narón), Sillobre (Fene) y Neda. Nada menos que propuestas tan célebres como esta, en espacios fuera de lugares céntricos, son las que posibilita la gran colaboración.
Esta disciplina que adquiere un peso especial este año ocupó este mismo domingo 20 el cartel de toda la jornada, en la que la argentina Valeria Guglietti fue la única protagonista, con funciones en los centros cívico de Canido (con el apoyo de la Asociación Veciñal) y de San Mateo (Concello de Narón y Padroado da Cultura). Se trata de una especialista en el teatro de las milenarias sombras chinescas, “un arte afín a la magia” de la que procede esta profesional, por lo que su propuesta se distingue por permanecer ella en escena, desarrollada siempre “con humor, sin idiomas y para todo tipo de público”, destaca la propia artista, que al haber optado por funciones mudas le permite hacer giras internacionales, visitando últimamente países como Rumanía, Suiza, Portugal, Brasil o Chile.
‘No toquen mis manos’ es el espectáculo que trajo en esta ocasión, un conjunto de pequeñas historias de los personajes que va moldeando con las manos y con pequeños objetos. Según Valeria Guglietti, este es “el clásico de los clásicos: lo estrené en 2005 y sigue funcionando”. La disciplina es ideal para el público familiar, por definición, ya que “los mayores se acuerdan mucho de cuando jugaban con sombras cuando eran pequeños, y ahora la lucha es quitar a los niños de las pantallas”, explica. Por este motivo, a eventos como este lleva su manual autoeditado, y ya va por la tercera, ‘Sombras Chinas’, donde a través de textos y fotografías enseña numerosos trucos para crear este singular teatro, respondiendo al interés por practicar que se palpa en cuanto termina una función.
Todavía queda el último fin de semana de este VIII Festival Internacional de Entes Animados, con otras 10 obras, la mayor parte en escenarios que todavía no se han pisado en esta edición. Una de las dos compañías brasileñas que están por actuar, Habib e Valeria, llevará a cabo la última propuesta de teatro de sombras de este año, dando la oportunidad de conocer otro modo de ponerlo en práctica: el viernes 25 en la función escolar que tendrá lugar en Valdoviño y con entrada libre en la AV Santa Eulalia de Limodre, además de el sábado 26 en el centro cívico social de Sedes. “Van a contar un cuento tradicional brasileño, con la participación de sus niños, los de la familia, tocando en directo”, destaca Plamen Dipchikov.
Asimismo, también el domingo 27, habrá varias representaciones de compañías que, como se constató en anteriores programas, son éxitos asegurados para el público de la zona. Fabio Superbi volverá, bajo el nombre de su compañía Heliodora, con una nueva obra en la que “sigue la misma línea de trabajo y el nuevo elemento que han añadido es la música en directo”, apunta el director, de la misma manera que trasladó la emoción por haber conseguido una vez más un hueco en la agenda del “maestro Barti”, de Dinamarca. “Este, por parte de la concejala de Miño, fue pedido justo después de haber terminado aquella función hace cuatro o cinco años”, señala Dipchikov con respecto al único Concello de la organización que se sale de la comarca de Ferrol.
Innovación
El director del festival lleva estos últimos años centrándose al cien por cien en programar para el público familiar, consciente de que los mayores pueden disfrutar este tipo de propuestas pero también de la especial capacidad que tienen los pequeños para no pensar en el lenguaje y meterse en la historia.
“Cuando éramos niños no hacíamos guiones de nuestra vida: sabíamos que íbamos de excursión, que nos emocionábamos mucho, pero lo organizaba nuestro padre, nuestro colegio... otra gente”, relata Plamen Dipchikov, entendiendo que “de esta manera no teníamos frustraciones” cuando no conseguíamos cumplir con esos esquemas. “Salíamos de casa por la mañana con sol, y si llueve no pasa nada, queríamos conocer el día, saber qué nos iba a pasar”.
Esto mismo podría explicar por qué los títeres y otros entes animados funcionan tanto a edades tempranas, ya que “el niño entra al teatro con el objetivo de conocer la verdad”, expresa. “Su campo mental está abierto para tus mensajes” porque entiende los códigos del artista como una realidad. En cambio, “los adultos vienen para dejarse que los engañemos”, con sus propias “previas condiciones”, al haber escrito la función en su ‘guión’.
Sin embargo, la primera experiencia del Festival Internacional de Entes Animados con adultos surgió por petición de madres y padres que acompañaban a sus hijos en las funciones en Canido, donde al terminar la pasada edición se puso de manifiesto el interés al que ya se ha respondido. Dipchikov explica que la innovación se desarrolló solo en el espectáculo inaugural como prueba, a cargo de la única compañía gallega participante este año, Títeres Alakrán, que presentó ‘A rosa de papel’.
“Es bastante complicado hacer las obras de Valle Inclán hoy en día”, añade en referencia a esta función, no solo porque “le encantaba provocar” sino también debido a las diferencias socioculturales de una época y otra, pero los artistas consiguieron “encontrar el equilibrio” en este sentido. Asimismo, la compañía utilizó “un montaje bastante sofisticado, técnicamente hablando, porque había tres niveles”, en los que se colocaban los actores para manipular las marionetas. “Hemos cumplido con las expectativas del público y el año que viene a lo mejor algún sitio más se puede animar”, resalta.
Precisamente, lo que más llama la atención al hacer retrospectiva sobre la evolución del festival, al que se han ido incorporando localizaciones e incrementando la exigencia de los programas, “es el aumento del nivel de criterio del público”. Este se ha ido formando como espectador de estas artes a lo largo de los ocho años de Entes Animados, sumados a los diez que lleva Festea, otro evento relacionado con el teatro de títeres y de objetos que lleva el alma del mismo director, aunque celebrado en otoño y solamente en el ayuntamiento de Ferrol.
Además, Plamen Dipchikov valora el hecho de contar con el apoyo de “varias personas entusiastas que colaboran de manera altruista, y me parece que sin ellos no sería posible” desarrollar todos los espectáculos, en los que siempre “está bien que haya una persona que represente al festival”.
Efectivamente, la experiencia con el público adulto tuvo que ser satisfactoria si Dipchikov ya está pensando en añadir a la oferta cultural de la zona un nuevo evento para estas edades en el mes de mayo. Por supuesto, estará centrado en su pasión, los títeres, con la diferencia de que lo pretende desarrollar en un formato “tipo café-teatro”. Por otro lado no abandona su futuro Titerarium, ya que “las familias siguen insistiendo en que necesitan talleres de títeres”, por lo que sigue estudiando opciones para un proyecto didáctico en el que caben múltiples ideas.















