Usuarios del servicio Ferrol-A Coruña se organizan para compartir coche por el colapso de la línea
El empeoramiento del transporte por carretera ha incentivado la creación de grupos de viajeros usuales

La situación del transporte por carretera en Ferrolterra, especialmente con el inicio del curso escolar, ha alcanzado un punto insostenible. Si bien se trata de una problemática que viene de largo, en los últimos días las quejas de los usuarios han aumentado exponencialmente, denunciando colas de más de una hora, vehículos en mal estado con averías e incidencias en plena marcha y una ausencia total de autobuses de refuerzo incluso en los momentos de mayor demanda, que se suman a las ya habituales críticas por la falta de frecuencias y los horarios inadecuados.
Así, ante la falta de soluciones por parte de las autoridades competentes, los afectados han comenzado a buscar soluciones alternativas, siendo los grupos de WhatsApp para compartir coche los más socorridos. Estas comunidades, como explica Fernanda, una ferrolana que se desplaza a diario hasta A Coruña por motivos laborales, no son algo nuevo y muchos viajeros las emplean desde hace años para evitar las comisiones de plataformas como BlaBlaCar. No obstante, el paulatino empeoramiento del transporte ha logrado que pasen de ser una opción más a la única que pueden tomar centenares de personas para poder llegar al trabajo, a las clases o incluso a una cita con el médico.
‘Boca a boca’
Prueba de ello es el grupo ‘Ferrol-Coruña-Ferrol’, nacido hace poco más de tres años y que a día de hoy acumula ya 419 inscritos. “Hay unas reglas, como en todos los grupos de WhatsApp, y se puede publicar siempre que lo necesitas, ya sea para buscar acompañante o para viajar como pasajero”, relata. En este sentido, la comunidad opera como un tablón de anuncios, concretándose los detalles de la ruta por mensaje privado para evitar su saturación. Asimismo, también con la idea de alejarse de las plataformas tradicionales, se fijó entre los inscritos un precio de cuatro euros por persona por cada trayecto, un coste aceptable para desplazamientos ocasionales pero que resulta inasumible para quien debe hacerlo a diario.
“En principio se quería hacer con gente conocida, usuarios del bus que por cuestiones de horarios no podían conciliar la vida laboral y familiar, además de personas que iban a puntos alejados de la estación de autobuses, tanto en Ferrol como en A Coruña”, apunta Fernanda. Sin embargo, la deriva de este servicio público hizo que tanto este como otros grupos similares, a través del ‘boca a boca’, comenzaran a ganar popularidad, hasta el punto de alcanzar, como en el caso del de Ferrolterra, varios centenares de inscritos.
A este respecto, señala bromeando que en un inicio era conocido como el grupo de los funcionarios, dado que estaba compuesto mayoritariamente por empleados públicos, “pero después se fue uniendo más gente, amigos de amigos de amigos”, hasta llegar a las cifras de la actualidad. Asimismo, además del coste –esta usuaria llegó a gastar cerca de 200 euros al mes–, esta suerte de ‘parche’ tiene un problema adicional: al contrario que en la línea regular no directa, opera casi en exclusiva entre Ferrol, Narón y A Coruña, dejando descolgados otros municipios del entorno, como Ares o Mugardos.
Otras denuncias
Al margen de estas soluciones alternativas, lo cierto es que el empeoramiento de las conexiones en la comarca es algo palpable e incluso dos de los grupos municipales de Ferrol, el BNG y el PSOE, han solicitado a sus formaciones a nivel autonómico que trasladen la situación del servicio al Parlamento de Galicia para buscar una solución.
El pasado jueves, día 10, una usuaria de este servicio se puso en contacto con este Diario para denunciar que el autobús en el que viajaba, el directo de las 14.30 horas entre la ciudad herculina y la naval, tuvo que ser desalojado en el interior de un túnel de la AP-9, entre los municipios de Pontedeume y Fene, supuestamente por una avería en el embrague del vehículo. Apenas dos días antes, afirmó, este mismo autobús apenas consiguió llegar al municipio fenés por quedarse sin gasolina en pleno trayecto.
Asimismo, las llamadas para alertar de colas inasumibles también se han multiplicado con el inicio del curso universitario. Es el caso de la madre de un alumno de A Coruña que cursa estudios en el campus de Ferrol y que este viernes, afirma, tardó sobre cinco horas en poder volver a casa. Según relata, el servicio de las 14.30 horas no hizo parada en Caranza, al salir de cabecera lleno; el de las 15.30 sí que la hizo, pero no se permitió subir a nadie por idénticas circunstancias y, tras desplazarse hasta la estación para ‘probar suerte’, tampoco pudo acceder al de las 16.30 al haber una cola que superaba el centenar de personas, siendo incierto si podría entrar en el de la hora siguiente.














