De las clásicas a la de pollo kebab o tocino, las tortillas de ‘Monique’ que triunfan desde Esteiro
Mónica Campos Vázquez capitanea el negocio, que levantó la persiana el pasado 14 de agosto en el número 6 de la calle Carlos III
La clientela del Monique Coffee se deshacía en halagos al probar el pincho de tortilla que Mónica Campos elabora para el negocio que regenta su pareja, Ernesto Barrio, en el local donde estuvo Taxonera y después Guarisnais. La aceptación de este bocado —“la gente se volvía loca”—, un clásico para el que hay que tener buena mano, inspiró a la ferrolana para levantar la persiana de Monique Tortillería a pocos metros, en la calle Carlos III número seis, el pasado día 14.
“La idea partió para complementar un poco la cafetería, que la gente pueda picotear algo y después tomarse unas copas”, explica la hostelera, que echaba en falta en Ferrol un lugar especializado en este plato tan universal. En su caso, además de tener la receta normal —tanto para ‘concebollistas’ como para ‘sincebollistas’—, ofrece versiones con chorizo, bacon y queso, chistorra sola o con queso, pimientos rojos o tocino, además de otros quesos como el de cabra y el de Arzúa y una creación muy innovadora de pollo kebab.
“Estamos teniendo una respuesta muy buena estos primeros días y, en cuanto a la clientela del café, que nos va superbién, tenemos allí una pedazo de gente, son sobresaliente”, aprecia Mónica, que desliza que uno de los secretos de su éxito conquistando paladares está en el mojo que ella misma elabora. “Está feo decirlo, pero está muy rico. Fui probando a hacer varias recetas hasta que di con este, que es muy cremoso, gordito y nada aceitoso”, describe.
En la carta de Monique Tortillería también se asoman los bocadillos, que en verano son perfectos para llevarse a la playa, ensaladas que se pueden crear al gusto y, otras de las reinas del menú: las croquetas artesanas que, además, pueden disfrutar las personas que no toman gluten —usan una freidora exclusiva— y alguna de ellas la gente vegana. Jamón, boletus y bacalao componen el tridente de las “normales”, mientras que las “premium” ofrecen sabores como el salmón, el chipirón en su tinta, la cecina y el queso Roquefort.
Para coronar la propuesta, Mónica Campos recomienda darse un capricho dulce con alguno de sus postres caseros, empezando por la tarta de la abuela clásica, pero con su toque, la de queso estilo La Viña o el ‘coulant’ de chocolate que se combina con una bola de helado a escoger: vainilla, mandarina, frambuesa o fruta de la pasión. En este último caso, sus ingredientes son aptos para quien no tome lácteos, huevos o gluten.
Y es que otro de los fuertes de Monique Tortillería es que piensan en opciones inclusivas, que todo el mundo pueda disfrutarlas en la mesa sea cual sea su condición nutricional. “La idea es que la gente con problemas, por ejemplo con celiaquía, tenga la opción de llegar a un sitio y poder comer lo que hay en la carta con tranquilidad”, afirma la dueña, que no quiere dejar de poner en valor las cualidades del equipo que está junto a ella en estos primeros pasos que está dando el negocio.
Para degustar las creaciones de Mónica se puede optar por hacerlo en el propio local, que cuenta con algunas mesas en su interior, o pedirlo para llevar. En este segundo caso, tienen habilitado el número de teléfono 660 973 965. Asimismo, están abiertos a encargos “especiales” como bandejas o tortillas más grandes, —todas se hacen al momento, con huevos camperos y patata gallega— pero habría que formalizarlos al menos con tres días de antelación. Además, tienen también un perfil en Instagram donde seguir sus novedades.
Monique Tortillería abre de martes a domingo a mediodía, las mañanas de 11.00 a 16.00 y las tardes de 19.00 a 00.00 horas, descansando únicamente la tarde dominical y el lunes.












