Movilización en Ferrol para que continúe en la ciudad el carisma de las Esclavas del Santísimo Sacramento
La numerosa comunidad de fieles que ha surgido en torno a la capilla de Adoración Perpetua y a la labor de estas religiosas ha puesto en marcha una recogida de firmas para impedir su adiós

Las Esclavas del Santísimo Sacramento y la Inmaculada podrían abandonar Ferrol el próximo mes de septiembre tras casi 70 años en una ciudad que está dispuesta a volcarse para evitar su marcha. Se prevé que sea al final del verano cuando la Congregación, fundada en 1943 por María Rosario del Espíritu Santo Lucas Burgos, confirme su decisión de cerrar o mantener la comunidad que sostiene el culto y la actividad diaria en la capilla de la Adoración Perpetua del Campo de San Roque, la única en la Diócesis que conserva la adoración las 24 horas del día.
El motivo de su marcha respondería únicamente al proceso de reorganización que la orden religiosa está llevando a cabo en toda España; sin embargo, los numerosos fieles que acuden a diario al templo consideran que, antes de tomar una decisión, debería “tenerse en cuenta el extraordinario peso espiritual, pastoral y social que esta comunidad representa”. A mediados del pasado mes de julio una de las hermanas fue desplazada temporalmente, quedando en la urbe todavía seis que “atienden sus obligaciones con un ejemplar cuidado, rezan día y noche por el mundo, por todos”, valoran los feligreses.
Esta es la segunda vez que la espada de Damocles pende públicamente de la espadaña de la antigua capilla. La primera fue en 2024 y provocó una reacción inmediata no solo de los fieles, sino de toda la sociedad ferrolana, fructificando en un grupo coordinado por la Diócesis para “acompañar con mayor intensidad la Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento, uniéndonos a las Esclavas en la misión que esta congregación desarrolla en Ferrol desde 1958”, traslada un colectivo que, ante la posibilidad de una despedida con la llegada del otoño, se ha organizado para llamar la atención sobre la importante labor que llevan a cabo las hermanas, siendo ellos y ellas testimonios de una fe que no ha hecho más que crecer al abrigo del altar que custodian en su clausura, buscando a diario un recogimiento que únicamente encuentran allí. “Hace dos años no se fueron porque rezamos mucho y eso vamos a hacer, pero también alzaremos la voz”, explican.
Diversidad, amor y fe
Las historias personales de estas mujeres y hombres son diversas. Hay quien recibió el bautismo en la infancia y siempre ha vivido conforme a sus creencias, pero hallando en su madurez, gracias al contacto con esta comunidad religiosa, una profundidad todavía más intensa. Otras personas se han convertido al catolicismo ya de adultas, incluso hace pocos años, y disfrutan en el templo de las Esclavas de un lugar propicio para acercarse a Dios a través de la oración y la eucaristía, encontrando refugio entre sus paredes.

Precisamente, que sus puertas se abran ya desde por la mañana y permanezcan así hasta última hora de la tarde —en concreto, de 7.30 a 20.00 horas— la convierte en la capilla con el horario más amplio de atención al público. Eso lo valoran, además de los feligreses que asisten a diario a la misa de 9.30 —y que en este período estival ocupan todos sus bancos—, los peregrinos que comienzan el Camino Inglés y quieren ofrecer ante el Santísimo su ruta de fe.
También las echarían de menos, de tener que mudarse finalmente, las personas vulnerables que acuden allí buscando aliento y, en ocasiones, algo de comer. “Ellas mismas viven de la caridad, de los alimentos que reciben de las entidades sociales, y muchas veces estas donaciones entran por un lado y salen por otro. No son capaces de no darle a quienes les piden”, afirma el colectivo.
El carisma
“El cierre supondría una gran pérdida y desolación para quienes acudimos cada día a la capilla, que somos cientos. Lo hacemos para adorar, ser consolados, dar gracias o simplemente saludar y acompañar a Jesús Sacramentado”, ahondan, recordando que “el carisma de este instituto religioso consiste en no dejar nunca solo al Santísimo Sacramento, expuesto las 24 horas en la custodia colocada en el precioso retablo dorado diseñado por la madre María Rosario y el padre Aldama”.
Para quienes no estén relacionados con la terminología católica, cabe recordar que cuando se habla de carisma en órdenes religiosas se alude a ese don espiritual, dado expresamente al fundador o fundadora por el Espíritu Santo, que define la identidad, el estilo de vida y la misión de la comunidad para servir a la Iglesia y al mundo. En este caso concreto de las Esclavas, su objetivo principal es que “Jesús en la Eucaristía nunca esté solo”.
Para cumplir con ello, velan delante del altar, día y noche, las hermanas adoratrices, acompañadas desde hace un par de años por una comunidad de fieles que se turna en oración. “Ellas no descansan nunca, son las que sostienen todo. Nosotros quisimos acompañarlas por estar con el Señor”, expresan, ejemplificando su feliz rutina de culto al decir que “para ir a ver al Papa tienes que pedir audiencia con muchísima antelación y no sabes si te la dará. A lo mejor, te concede cinco minutos, porque está ocupado, y tú tienes que viajar hasta allí. La suerte aquí es que no es necesario pedir cita a nadie para estar con el Rey”.
Valoran, además, que la antigua capilla de San Roque es un lugar al que “entras y Dios te responde a tus dudas”, puesto que hay una mesa donde quien lo desee puede llevarse una frase de la Biblia. Asimismo, todas las personas tienen la posibilidad de dejar por escrito sus necesidades y las hermanas, una vez al mes, las ofrecen en el altar e interceden con sus oraciones en su favor.

Todavía con la memoria del cerrojazo el pasado invierno en la Casa de Jerez, donde la orden llevaba también más de medio siglo, los fieles de Ferrol “nos oponemos frontalmente” a que suceda lo mismo con el convento de las Esclavas y, para tratar de evitarlo, “estamos empezando a recoger firmas que se adjuntarán a una carta dirigida a la Madre General, que está en Cuenca, para que le llegue nuestro clamor y pedirle que permita la continuidad de este carisma único y maravilloso que es nuestro tesoro desde hace casi 70 años”.
De este modo, cualquier persona que quiera mostrar su apoyo rubricando la petición podrá hacerlo en el horario de misa diaria (9.30 horas) o a través de este enlace web, pero también visibilizándolo en sus redes sociales e incluso colaborando con la recogida de respaldos. “Hemos empezado a rezar también el rosario después de la eucaristía para pedir la intercesión de la Virgen María y que no se vayan de Ferrol, un lugar en el que tantos frutos está dando su labor, pidiendo por nuevas vocaciones”, añaden, recordando que quien desee formar parte, asimismo, del grupo de adoradores ‘Amigos del Señor’ puede anotarse en San Julián o la parroquia del Carmen.
“Son turnos de una hora a la semana para acompañar al Santísimo y cada día somos más”, aseguran, al tiempo que reconocen que son las hermanas quienes, con su ejemplo, les motivan en este compromiso que sin ellas no sería posible poner en práctica. Además, citan igualmente a otra comunidad que se reúne en el templo, en este caso los lunes a partir de las 11.00, para llevar a cabo la ‘Oración de Madres’, una iniciativa que existe en 200 países, creando lazos entre las mujeres que acuden a rezar por sus hijos, y anuncian que repartirán rosarios con la estampa y la oración de la Madre Fundadora.
“Las Esclavas forman parte de nuestra familia, la gran familia que es la Iglesia, y por eso llevárselas sería como desmembrar una parte del Cuerpo Místico de Cristo al que todos pertenecemos”, concluyen, animando a todas aquellas personas, instituciones y entidades que “deseen que su carisma siga siendo parte de Ferrol” a unirse a la causa estampando sus firmas, recabando apoyos y sumándose a ellos en oración.













