El regreso más esperado del mercado de A Magdalena: ya hay tomates del país
“Son más feos”, pero muy sabrosos y llegados de O Val y Miño

Llevábamos casi diez meses esperándolos y ya están de nuevo aquí. El mercado municipal de A Magdalena le ha puesto la alfombra roja a uno de los reyes del verano que se multiplica en A Estiba da Vella. “Tenemos el normal, que está a 3,50, y después el negro, el azul, el rosa... Que valen 5,50 euros. Son mucho más baratos que los que vienen de fuera”, señala Isabel Lama, especificando que unos llegan desde O Val y otros de Miño.
“Son más feos”, señala divertida, y continúa explicando que su aspecto no es el más uniforme porque “no son seleccionados, sino que vienen de producciones muy pequeñas y locales, por eso son mejores y están tan buenos. Son supercarnosos, muy ricos”.
Para acompañar a los tomates o como base de una buena ensalada o ensaladilla, también hay que aprovechar estos meses calurosos para llevarse a casa la judía, que el resto del año no suele ser ni siquiera española y tiene muy poco sabor. “Estas son muy tiernas y saben muchísimo”, sostiene Lama.
A su puesto llegaron, asimismo, las lechugas de hoja de roble de la zona, con sello de O Val, y las patatas de San Xurxo, la parroquia de la que es vecina Lama, iguales a las que llevaba a vender su abuela desde allí a Ferrol metidas en un cesto que portaba en la cabeza. “Y ya con eso, casi tenemos el menú completo, comida de verano total. Después, te llevas un melón y una sandía a la playa y ¡a vivir!”, sugiere, al tiempo que advierte de que “las cerezas ya empiezan a aflojar, les quedan 15 o 20 días como mucho”.
Los pimientos
Tampoco hay verano sin pimientitos y en A Estiba los hay de O Couto, que se cultivan en Mandiá, y de Padrón que “empiezan a picar bien porque va en aumento con la cosecha. Los primeros no son picantes”, aclara. Los de la denominación naronesa están libres de ‘disgustos’ y son igualmente una buena opción para el menú estival.











