Árboles, murales, sellos y hasta “ninots”, las hondas raíces del Mundobásket en Ferrol
La ciudad vivió como una fiesta la llegada de las selecciones y se adelantaron parte de los festejos de verano
Más allá de la huella que el paso del Mundobásket 86 dejó en la memoria de los ferrolanos que vivieron esas jornadas con pasión, sobre todo en la de aquellos que eran ya de antes aficionados al baloncesto —una mayoría “oarista”—, el paso de las selecciones de la URSS, Cuba, Angola, Israel, Australia y Uruguay dejó huellas que estos 40 años no han sido capaces de borrar y también supuso una revolución cultural en la ciudad, que llegó incluso a adelantar parte de sus fiestas de San Ramón.
Lo que mejor ha resistido el paso del tiempo son los seis árboles que los combinados plantaron entre el 7 y el 11 de julio en el Cantón de Molíns, en los alrededores de la fuente y la actual pajarera, que todavía se pueden ver y cuentan cada uno con un monolito en el que se lee el país, la especie y el año de plantación: 1986.
Empezó la selección de Israel, el día 7, que dejó su impronta vegetal de la mano de su embajador, Samuel Haddad, quien portó un olivo. Por su parte, los soviéticos trajeron el día 8 un abedul que plantó el secretario de la embajada rusa, Igor Condrachev, quien tuvo de ayudante de jardinería al “concejal comunista Fernando Miramontes”. El alcalde, Jaime Quintanilla Ulla, le regaló libros de Torrente Ballester y discos de Milladoiro y Amancio Prada.

Al día siguiente, el 9, fue el turno del embajador uruguayo, Luis Hierro Gambardella —cuyos suegros eran de Ferrol y aprovechó para saber más sobre sus orígenes, en Catabois—, que aportó una acacia acompañado del representante angoleño, Jaime de Castro Guimaraes, quien cavó para que echara raíces una yuca.
Ya el 10 de julio fue el turno de Cuba. En su caso, el encargo lo cumplieron el jefe de la expedición y el presidente de la Federación, Domingo Zabala y Ruperto Herrera, dejando aquí para siempre una Catalpa. Finalmente, los australianos —que habían llegado a plantearse traer consigo dos canguros pensando que en Ferrol había zoo— trajeron una cyca y fue su embajador, Harry Jenkins, quien la plantó.
Mural del Isaac Peral
No obstante, meses antes de la celebración de los partidos del Grupo B, el comité organizador y la Feria Internacional de Muestras del Noroeste organizaron un concurso escolar de murales, que se expondrían en el recinto ferial y optaban a un bono sénior para 15 encuentros, otro juvenil, seis chándals y 10.000 pesetas en material deportivo para el colegio. Podían participar los centros escolares de Ferrol y comarca, desde Octavo de EGB, BUP y FP, usando unos tableros de novopán de 366 por 183 milímetros que se les facilitaron. La convocatoria se hizo a principios de marzo y en abril se dio a conocer el ganador en el ‘Salón de Primavera Ocio-Galicia 86’ de Punta Arnela.
Fue el colegio de Pazos el que se proclamó vencedor y, dada la calidad de los trabajos, se dieron varios accésit, uno de ellos para el Isaac Peral, el único participante que aún conserva en su pabellón la obra, firmada por un grupo de chavales entre los que se encontraba el divulgador cultural Pepe Cunha. “Foi unha profesora quen nos animou a facelo. Estabamos Constantino Alonso, Óscar Gómez, Rafael Fernández, Alejandro Ferreiroa... Despois, uníranse outros compañeiros para rematalo, como Carlos Barcón ou Enrique Álvarez”, enumera, con el miedo de dejarse a alguno al que no querría quitarle el mérito.
Recuerda que su pasión por el baloncesto surgió después del Europeo de Nantes (1983) en el que España quedó subcampeona. “Daquela, no colexio só había equipo feminino e pedirámoslle a Diego, o adestrador, que fixera outro para nós”, rememora, apuntando que hace poco que volvió por allí a echar una pachanga y que incluso Manolito Aller, cuando hacía la mili en Batallones, “substituira ao profesor de Educación Física e mesmo pintara as liñas do pavillón”.
Además del concurso de murales, hubo otro de escaparates en el que participaron una treintena de negocios que estaban convocados por la Cámara de Comercio, otorgando premios de hasta 100.000 pesetas, y un tercero llevado a cabo desde Radio Ferrol Cadena Ser sobre el Mundial.

Fue habitual ver durante la celebración del Mundobásket a los jugadores yendo a la Feria del Libro del Cantón —que fue la primera edición ejerció Torrente de pregonero— y también tuvo una gran acogida una exposición de filatelia internacional, emitiéndose por parte de Correos un matasellos conmemorativo.
Asimismo, en los festejos adelantados hubo conciertos de rock, jazz y música clásica en el festival ‘Que hai de novo, Galicia?’, una nuestra de artistas noveles e incluso una traca final con quema de ‘ninots’ y unos fuegos artificiales que Israel “confundió con un atentado” y provocó su espantada a la recepción del Hotel Almirante.














