La intensa ola de calor vivida este martes dejó calles desiertas y playas llenas
El mar y las terrazas, a última hora de la tarde, fueron los espacios de ocio más demandados
Con una temperatura de hasta 34,34 grados y una sensación térmica de unos 37 se vivió la calurosa jornada de este martes, en la que ya se advertía de altísimas temperaturas y alerta roja, del mismo modo que los demás concellos del noroeste de la provincia, y se cumplieron las predicciones.
Aunque las temperaturas fueron descendiendo a lo largo de la tarde y los cielos cubriéndose, el calor y la humedad, en torno al 50%, a estas alturas de año parece una constante que batió este mes el récord –todavía quedan días de junio para que las temperaturas asciendan– el pasado día 13, con 37,3 grados.
Las playas y sobre todo el agua fueron los puntos de referencia para la mayoría de las personas con tiempo de ocio, y si bien las calles del centro de la ciudad se presentaban desérticas en las joras de calor más intenso, a última hora de la tarde las terrazas empezaron a llenarse, como “previa” de la noche de San Juan, que diversificó a la población por los actos festivos, luminarias y sardiñadas que organizaron los distintos barrios.
La alerta roja dejó paso ya a la naranja en la jornada y para este miércoles las temperaturas se prevén más bajas, de modo que oscilen entre los 20 y los 33 grados, anunciándose episodios de lluvia, con un 55% de probabilidades, ya en horario nocturno. Hasta el fin de semana la bajada de grados será constante y se contemplan precipitaciones tanto para el jueves como para el viernes.










