La patronal del metal destaca las "concesiones" realizadas y los sindicatos hablan de "inmobilismo"
La séptima jornada de huelga está teniendo un "amplio seguimento", dice la parte social

La distancia entre la patronal y los sindicatos en la negociación del convenio siderometalúrgico de la provincia sigue siendo demasiado grande para que se vislumbre la posibilidad de un consenso. La huelga intermitente, que cumple este martes su séptima jornada, tendrá continuidad mañana miércoles sin que por el momento las partes se hayan emplazado para un nuevo encuentro. El de este lunes fue, según explicó el secretario comarcal de la Federación de Industria de la CIG, Serxio Martínez, fue "unha tomadura de pelo, riron dos 18.000 traballadores e traballadoras deste sector" al proponer, "despois de cinco horas de reunión, un incremento do 0,25% o segundo ano de vixencia. Parécenos un insulto".
El día comenzó con piquetes en el acceso al astillero y, ya a media mañana, también en los polígonos industriales, sin que registrasen incidentes. La manifestación salió al mediodía rumbo al Diapasón para posteriormente regresar por la avenida de Esteiro para finalizar frente a la sede de la Confederación de Empresarios de Ferrolterra, Eume y Ortegal (Cofer).
Mientras la parte social denuncia que "desde o primeiro día a patronal se negou a negociar o convenio", las organizaciones empresariales, tras un par de semanas sin hacer manifestaciones, han explicado este martes los motivos por los que no se ha llegado a un acuerdo, a pesar, dicen, de las "concesiones ya realizadas".
En este sentido, apuntan a "varias subidas salariales hasta alcanzar un 12,25% en cuatro años", a un incremento de los días de indemnización de los contratos no indefinidos a 18, la reducción de la jornada anual a 1.744 horas (ocho menos), el aumento de un día de vacaciones al año (serían 25 hábiles, pudiendo elegir 13 el trabajador), la subida de la compensación económica por modificación en las fechas de disfrute de las vacaciones a 120 euro, la inclusión en el seguro colectivo de la enfermedad profesional, la actualización de la cuantía del retén desde los 76,60 a los 100 euros. Por último, en los contratos fijos-discontinuos, la patronal acepta una duración mínima de cuatro meses y un plazo de preaviso para el llamamiento de cinco días laborables.
Pese a las diferencias, que son múltiples, comenzando por la vigencia del convenio (la patronal bajó de cinco a cuatro años su propuesta inicial, pero los sindicatos consideran que no deben ser más de tres años para no hipotecar reivindicaciones o aspectos que queden pendientes en la negociación actual), las organizaciones empresariales "confían" en que en los próximos encuentros, que todavía no tienen fecha de celebración, "podamos seguir avanzando y acercando posturas".











