Benestar Animal se fija como objetivo la mejora de los parques caninos
La concejala Maica García avanza que se ampliará el del Diapasón y que se trasladará el de O Inferniño
La ciudad naval cuenta, a día de hoy, con cinco parques caninos, a los que habría que sumar un sexto, el de Catabois, que ya se encuentra finalizado pero cuya inauguración va de la mano de la finalización del ‘pulmón verde’ del que forma parte. Y es que, con más de 13.000 canes inscritos en el Rexistro Galego de Identificación de Animais de Compañía (Regiac), estas dotaciones son de gran importancia para la ciudadanía de Ferrol.
No obstante, la necesidad de acometer labores de mantenimiento constante en estas instalaciones hace que algunas de ellas presenten un estado de deterioro notable, algo que desde el Concello se quiere paliar, por una parte, con actuaciones integrales de renovación; y, por otra, con el nuevo contrato del servicio de conservación de zonas verdes, en marcha desde diciembre de 2024 y que incluye en sus pliegos el cuidado de estos espacios. “Para nosotros es algo importante, porque cada vez hay más usuarios, más mascotas empadronadas en la ciudad, y son zonas para la diversión y distrute de nuestros canes”, aseguró esta semana Maica García, concejala de Benestar Animal, insistiendo en que el gobierno local “está concienciado con el colectivo de los dueños” y que se ha fijado como objetivo “mejorar” estas áreas.
En cuanto al estado en general de los recintos actualmente en funcionamiento, la edila señaló que, además de las nuevas funciones de Parques e Xardíns, a finales del pasado ejercicio –concretamente en el mes de noviembre– se tramitó un contrato menor con la firma de trabajos agrícolas Pablo Soto, por valor de 3.250 euros –sobre un presupuesto de 4.020– “para tenerlos decentes, cortando la hierba, desinfectando los juegos Agility...”. Sin embargo, como reconoce la responsable municipal, aún queda mucho trabajo por delante, dado que “muchas veces hay destrozos, deterioros, por ejemplo, en las puertas de acceso” que requieren un cuidado constante.
Estado de las instalaciones
Respecto a la situación particular de las instalaciones, dos de las cinco en funcionamiento en la actualidad fueron renovadas recientemente. Por una parte, el parque de Canido fue trasladado a una nueva ubicación en agosto de 2025 –pasó de la calle Coruña a Manuel Arias–, dando así respuesta a una de las principales demandas de los usuarios de este barrio, que además de las deficiencias comunes de esta clase de espacios –como los agujeros que dejan en el terreno los animales al escarbar o los daños en el cierre perimetral–, señalaban que se trataba de un área muy reducida para el número de vecinos que la empleaban. Por otra, en el de Caranza –en la calle Padre Feijóo, junto a los campos de fútbol–, que, como se recordará había sufrido el año pasado varios actos vandálicos, se repararon el vallado exterior y los columpios, además de dotarse de suministro de agua a la fuente –que también fue sustituida por una nueva–.
El estado de los tres parques restantes, en O Bertón, Ultramar-Esteiro y O Inferniño, es más deficiente, algo de lo que es consciente el Concello, especialmente en el caso de este último. Así, la responsable de Benestar Animal señaló que el Concello se encuentra actualizando las memorias para mejorar los dos primeros, mientras que el situado en la parte trasera del centro comercial Porta Nova será trasladado a una nueva ubicación en un futuro.

“El de O Bertón, lo cierto es que ahora mismo está muy bien”, apunta García Fraga, si bien admite que aún hay margen de mejora. Y es que, viendo de primera mano las instalaciones, se hace evidente el ‘lavado de cara’ que se acometió a finales de 2025, despejando la abundante maleza que invadía el espacio –y que incluso impedía usar buena parte de su superficie– y reparando y saneando los juegos Agility. No obstante, también es notorio el grado de deterioro del cierre exterior, con algunos segmentos del vallado hundidos –lo que supone un riesgo de que los perros de mayor tamaño se escapen– y otros con agujeros que los propios usuarios han tratado de tapar con planchas de madera.
En cuanto al situado frente a la glorieta del Diapasón, en la frontera entre los barrios de Ultramar y Esteiro, su situación es muy similar al anterior, especialmente en lo referente al enrejado –si bien algunas de las brechas fueron cubiertas por el Consistorio–. A este respecto, Maica García detalla que se han planteado tanto mejoras en el cierre y en los elementos de ejercicio –las intervenciones ya incluidas en la mencionada memoria técnica– como una ampliación del mismo, “debido a que ahora tiene más espacio por la reforma del bulevar de As Pías”. “Queremos dotarlo de una superficie más grande para que estén más cómodos”, apunta la concejala, detallando además que se trata de uno de los parques con más demanda del núcleo urbano. “Nos consta que viene gente de otros barrios a propósito, porque está también cerca del área infantil y las familias compaginan un sitio y el otro”, asegura.
La última de las áreas caninas actualmente en funcionamiento, la de O Inferniño, es la que se encuentra en peores condiciones y es, con diferencia, la más reducida de todas, hasta el punto de que la propia edila señala que “ni es parque, ni es nada”, calificándola de “birria”. Así, la responsable municipal explica que, a día de hoy, los vecinos del barrio emplean como área canina una parcela de la parte trasera del polideportivo del Ensanche, junto a la pasarela de Santa Mariña, que aún no siendo ‘oficial’, incluso aparece en Google Maps bajo el nombre de ‘Parque Canino José Tojeiro’, en referencia –y homenaje– al célebre vecino de Ortigueira fallecido en 2015. En este sentido, García Fraga señala que, tras consultar el catastro, se confirmó que el terreno era de titularidad municipal, “con lo cual la intención que tenemos es trasladarlo para allí en cuanto se pueda y hacer un parque real, en condiciones, igual que ahora lo tienen Canido y Caranza”, además de dotarlo de “aparatos modernos”.
Futuras dotaciones
Tal y como se señaló, a los cinco parques existentes a día de hoy habría que añadir un sexto, el de Catabois, que pese a estar completado aún no se ha inaugurado al estar ligada su puesta en funcionamiento a la finalización del futuro “pulmón verde” del barrio. A este respecto, Maica García explica que aún faltan por completar los servicios de este último espacio, que son los que suministrarán de agua e iluminación al área canina, por lo que, de momento, se ha optado por no abrirlo al público. De igual forma, la concejala recordó que se trata de una dotación que ha construido la Xunta de Galicia, siendo el primero de los planeados para las siete grandes ciudades en acometerse.
Cabe señalar, por último, que el Concello tiene en cartera un octavo parque canino, un espacio en la avenida de Compostela, junto al Baluarte del Infante, como parte del proyecto de urbanización del acuartelamiento Sánchez Aguilera.











