La campaña de extracción de zamburiña comienza el día 15
Los trabajos se desarrollarán en la parte interna de la ría y se limita el cupo a 10 kilos por tripulante y jornada

La campaña de extracción de zamburiña en la ría de Ferrol comenzará el lunes 15, es decir, mes y medio después del plazo que establece el plan de explotación para este año. Los técnicos de la Consellería do Mar y de las cofradías, así como los armadores con arte de rastro de vieira de los tres pósitos –ocho de Ferrol, tres de Barallobre y dos de Mugardos– acordaron esta semana las condiciones en las que se desarrollarán los trabajos, limitados por las dificultades de crecimiento del bivalvo que se están observando en los últimos dos años.
En ese sentido, la recolección de zamburiña en el único banco natural explotable de toda Galicia se limitará a una de las dos zonas en las que se divide la ría para esta especie, atendiendo precisamente a estos problemas en el ciclo biológico. Así, queda fuera de la campaña la parte más externa, desde, aproximadamente, la zona de Curuxeiras y Punta Leiras, en la banda mugardesa, hacia la bocana, con el objetivo de preservar al máximo un recurso que está viviendo su peor momento, en términos productivos, de la última década y media.
Por otra parte, se está barajando una reducción de la talla comercial, que, en todo caso, no sería efectiva esta campaña, sino, como muy pronto, la del año que viene. En este contexto, esta disminución seguiría estando muy por encima de la mínima que establece la Consellería do Mar: los 40 milímetros. Actualmente, por acuerdo del sector, el tamaño está en 45 y el planteamiento de futuro sería bajarlo dos o tres milímetros.
Por las mismas razones, es decir, la conciencia de los armadores en relación con la sostenibilidad del recurso, se baja a la mitad (10 kilos por tripulante, por los 20 que permite el plan de explotación) la cantidad de zamburiña que se puede recolectar por jornada de trabajo.
¿Lo mismo que la almeja?
La caída de la producción de zamburiña, que se hizo evidente en 2024, cuando las capturas totales apenas llegaron a los 2.850 kilos, por los 24.500 del ejercicio anterior, ha llevado a la Xunta y al Gobierno central a colaborar, a través de organismos técnicos y científicos, en la realización de un estudio exhaustivo sobre las causas que ya está en marcha.
El sector teme que pueda estar sucediendo con la zamburiña lo mismo que unos años antes –y hasta ahora– comenzó con la almeja babosa, que era la especie más importante de la actividad marisquera de Ferrol. “Los compañeros del rastro de vieira”, explica el patrón mayor de Ferrol, Gustavo Chacartegui, “creen que es posible que esté pasando lo mismo: hay reclutamiento, es decir, hay cría, pero luego, llegado a un punto de su crecimiento muere. Eso se percibe en los últimos muestreos de la zamburiña en relación con lo que vimos hace un año: hay mucho reclutamiento pero poco stock de talla comercial”.
Tendrá que ser el estudio técnico el que determine las causas, pero sí existe preocupación entre los armadores y sus tripulantes sobre las consecuencias de que se produjese el mismo fenómeno. “Sería otro golpe más”, añade Chacartegui.
En marcha el trabajo de campo
Esa iniciativa, denominada ‘Zamfer’, ya está en marcha. Según explica uno de los organismos implicados, el Centro Superior de Investigaciones Científicas –CSIC–, el proyecto para evaluar el estado de las poblaciones del bivalvo se enmarca en las actividades de Redemar, de la Consellería do Mar, y lo desarrollará el Instituto de Investigaciones Marinas –IIM–. Durará, como ya se anunció el año pasado, dos años y cuenta con un 70% de financiación del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura –el total es 167.653 euros–.
La investigadora del IIM-CSIC Sara Pérez Polo explica que el proyecto “surge en un momento especialmente delicado para la especie. La ría de Ferrol alberga actualmente el único banco natural explotable de Galicia, lo que la convierte en un enclave estratégico desde el punto de vista ecológico y socioeconómico”.
Tras la crisis que comenzó en 2024 se impulsa este estudio “integral que permitirá conocer mejor los factores que condicionan la dinámica de esta especie y desarrollar herramientas eficaces para su recuperación”. Pérez Polo destaca la estrecha colaboración con los tres pósitos de la ría en este trabajo que consta de cuatro paquetes y que se prolongará hasta finales del año que viene para intentar identificar el problema y buscar soluciones.
¿Cambios en el ciclo biológico por el cambio climático?
‘Zamfer’ se propone cuatro objetivos. El primero se centra en caracterizar espacialmente el hábitat del banco, con especial atención a la composición del sustrato y en crear modelos de hábitat para adultos y juveniles para delimitar ‘guarderías’ y zonas más favorables para el sembrado.
Por otra parte, se estudiará el ciclo gonadal de los adultos para ver si la estrategia extractiva está en concordancia con el ciclo biológico actual, que, señala el IIM, “podría haber sido desplazado a lo largo de los últimos años a causa de las variaciones ambientales consecuencia del cambio global”.
Además, se analizará la capacidad de captación de semilla como posible suplemento de juveniles, empleando para ello “colectores artificiales y restos de conchas, así como la “evaluación de la sincronía ente captación y estado gonadal”. También se peinarán detalladamente los sustratos preferenciales de la especie y si cambia la capacidad de adherencia a los mismo, por si se considera conveniente plantear medidas de restauración de los fondos con mayor potencial.
Finalmente, se creará un plan de manejo específico con toda la información, a disposición también de las cofradías, y se impulsará una campaña de concienciación ciudadana sobre el carácter único de esta especie.
“El fin último”, señalan desde el grupo de investigación, es “elaborar una cartografía detallada del hábitat de la zamburiña, la identificación de áreas prioritarias para su recuperación, la mejora del conocimiento de su biología reproductiva y el desarrollo de estrategias innovadoras para reforzar las poblaciones naturales mediante el uso de semilla local”.











